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LA SAGA DE SAYHUEQUE Y LOS REDONDOS

Hace unos meses, el suplemento publicó una nota englobando a varias bandas bajo el mote ricotero. Esto provocó el enojo de Claudio: "Ese tipo de mote es el que vende. Fijate vos cuántos grupos están empecinados en que son un apéndice de Los Redondos. Vos, en cambio, en este momento estás sentado a cinco metros de gente de Los Redondos, pero no los vas a ver.
La relación con Los Redondos es puramente familiar, amistosa y laboral.

La Saga de Sayhueque

Pese a que me encargo de la producción general de los shows, no nos sentimos apadrinados ni ellos se sienten nuestros padrinos. Y aunque hace dieciocho años que estoy con ellos, no hace que este grupo tenga algo que ver, musicalmente, con Los Redondos. Si nos aprovecháramos de nuestra relación, romperíamos con todo lo que predicamos. Los que decidieron colgarse a ese vagón se están lamentando, porque tienen que levantar el famosos barrilete de mármol. Por suerte, hemos logrado desprendernos de la gente que se acerca a nosotros porque cree que la relación nos va a favorecer."

El público que los sigue es ricotero?

No, vienen a vernos porque les gusta, no porque crean que tenemos que ver con Los Redondos. Por eso no movemos cinco mil personas. Pero hemos metido, en fechas clave, mucha gente. Ahora, si nos llaman para tocar y nos sugieren que venga alguno de Los Redondos, cortamos inmediatamente la relación. Subimos esta escalera peldaño a peldaño. De hecho, en nuestro disco hay sólo un agradecimiento por habernos transmitido, vía patadas en el tuje, el tener aguante.

La Saga, no es entonces, una banda ricotera?

No para nada. Es más, nuestros postulados tienen vida propia, su propia directriz y su propia personalidad. En cuanto a lo musical, con Los Redondos tenemos puntos en común, como con Cream o con Invisible.

Y en cuanto a lo ideológico?

Hay puntos en común que son, lógicamente, la forma de vida y el respeto por el público. Con Los Redondos, en estos últimos tiempos, los sucesos artísticos quedan eclipsados por los sucesos sociales, que son muy fuertes y nadie los niega. Eso nos da mucha bronca, porque nadie habla de la estética del grupo. Nosotros ensayamos de seis a ocho horas todos los días, y eso sí lo tomamos de ellos. Fijate que bien podrían haber sacado otro disco más de rocanrol, y en el último bondi... se toman la libertad de ser prácticamente, el grupo más alternativo de la Argentina, con un promedio de edad de 45-50 años. Esas intenciones las tomamos de Los Redondos, pero después hay un trecho grandísimo. Entonces, si pretenden ir a ver a La Saga para escuchar a Los Redondos, es mejor que no vengan.

Pablo: Va a ser decepcionante, porque uno tiene su propia manera de tocar, aunque, ¿quién puede no tener como referente a Skay?

Claudio: Pero nuestra lucha es tener nuestra propia personalidad. Por eso es que no entra nadie de Los Redondos, ni siquiera en la compaginación de los temas. Tampoco opinan mientras estamos en proceso de creación.

O sea que la relación se les vuelve en contra...

Claudio: Para nuestra filosofía, sí. Para otros, no. ¿Quién no querría grabar con Skay? Yo no soy un pibe, y a la edad de David, con Los Redondos presentábamos Oktubre en Palladium. O sea, ya podríamos haber tenido un disco en aquel entonces. Pero no era mi momento.

Sacado de la Revista La García del Número 9, Jueves 12 de agosto de 1999.

  

 

10/1998 | PETO y RULO, desde la Ciudad Prohibida