Filtraciones en cine, series y videojuegos. Un lastre para la industria del entretenimiento.
La capacidad de llevar la información a cualquier lugar del planeta en cuestión de segundos ha hecho de Internet una herramienta espectacular que nos ha introducido en una nueva era en la que parece que no hay límites para aprender, para crear, para llegar más allá. Sin embargo, esa misma rapidez con la que la información se expande, con la que llega a todos lados, ha permitido también un cambio de paradigma en nuestra mentalidad. No sabemos esperar, necesitamos tenerlo todo para ya, porque es a lo que se ha acostumbrado esta nueva generación que ha crecido ya con Internet en casa. ¿Esperar un año entero para saber cómo continúa nuestra serie favorita? Eso es demasiado. De ahí que las filtraciones cada vez tengan más éxito.
No es que sea algo nuevo en el mundo del espectáculo, pero lo que sí que está claro es que hoy por hoy las filtraciones son más numerosas e importantes que nunca. Se habla muchísimo sobre los rumores de la nueva película, la más esperada, la nueva temporada de la serie de éxito, lo que podría pasar o no, las teorías… Todo ello sirve para alimentar a esa gran cantidad de seguidores que se acercan a las páginas web, a los blogs y a los videos de Youtube de los creadores de contenido, en busca de más información sobre sus productos favoritos. Hay quien huye del spoiler como de la peste, pero también están los que quieren saberlo todo sobre la película que tanto llevan esperando… incluso antes de verla. Esto está suponiendo un lastre para la industria, que tiene que emplear fórmulas surrealistas para evitar esas filtraciones.