| DON CORNELIO
Y LA ZONA El show que Palo
Pandolfo y su banda dieron en el pub Gracias Nena, en la Avenida
Dorrego de la ciudad de Buenos Aires no fue un recital más.
Eran principios de 1986, la banda se llamaba Don Cornelio (todavía
no se le había agregado La Zona), Carlos Menem era gobernador
de La Rioja y Diego no le había hecho aún su famoso
gol a los ingleses.

Para promocionar
aquel show, la banda publicó en el diario Clarín un
pequeño aviso que decía: Transando con el establishment, Don Cornelio,
Psicodelia romántica. Muy cerca del arpa.
Ese avisito llamó
la atención de Skay Beilinson y la Negra Poli quienes, acompañados
por el periodista Enrique Symms, decidieron ir a ver el show de
esa banda nueva, nacida entre las paredes, siempre blancas y negras,
del barrio de Floresta. El recital fue muy caliente, tan caliente
que en un momento el baterista Claudio Fernández se desmayó
en el escenario. Cuenta la leyenda que aquel concierto, y los saludos
posteriores a él, generaron buena onda entre Los Redondos
y los jóvenes Don Cornelio. Tanto que Poli invitó
al baterista cornelio, Claudio, a tocar con la banda de Patricio
Rey. De aquella propuesta quedó, a modo de testimonio y prueba,
la participación como batero invitado de un tal Claudio Cornelio
en Oktubre, segundo álbum de Los Redondos. Y los shows en
Palladium, en los que Claudio puso parches a la presentación
oficial de Oktubre.
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