OLAVARRÍA, TERRITORIO PROHIBIDO
AGOSTO, 16 Y 17, 1997

UN ESPEJO PARA NUESTRA VERGUENZA | DESCENSO DE LOS CIELOS | LA CONFERENCIA | LOS HECHOS | ECOS

 

LOS HECHOS DEL VIERNES 15  
Fuente: Diario El Popular de Olavarría (www.olavarria.com/elpopular/)

Los Redondos tienen el escenario preparado

El juez Francisco Chueca no hizo lugar al pedido de no innovar presentado por los organizadores del recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La medida fue apelada y la Sala I de la Cámara en lo Civil y Comercial de Azul debía tomar una resolución en la mañana del viernes. En tanto, la organización del festival continuó y se terminó de montar un espectacular escenario con torres de doce metros. Eran sesenta toneladas de caños y tablones. Además seguían llegando a Olavarría fanáticos del grupo. Por otra parte, la Cámara Empresaria de Olavarría se desvinculó completamente de la determinación del Intendente. Sus dirigentes aseguraron que Helios Eseverri los quiso ``usar''.

Vista de los preparativos en el Maxi-Gimnasio del C.A.E

Tres jueces se pronuncian por dos shows
La Cámara de Azul definen si autorizan a los Redondos a tocar; la organización sigue y sólo el Ejecutivo respalda políticamente la cancelación

(Por Marcelo Oliván).- Con una salida al ruedo muy fuerte de la Cámara Empresaria local, que afirmó que ``Eseverri nos quiso usar y nos pidió que solicitáramos una suspensión de los recitales por escrito que finalmente no hicimos'' culminó ayer una agitada jornada de difiniciones sobre los recitales de los Redondos en el Maxi. El día empezó con el fallo del juez Francisco Chueca que denegó los pedidos de no innovar presentados por letrados del grupo y de Estudiantes, mientras la organización del show siguió adelante con el arribo de más jóvenes y el armado total del espectacular escenario con luces.

A las 12 de hoy los tres jueces de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de Azul decidirían si autorizan o no a la banda a tocar. El sistema de sonido se montaría hoy y un representante del grupo negó los rumores de que tengan pensado ``tocar en cualquier parte'' si no pueden hacerlo en las instalaciones del Parque Carlos Guerrero.

De Olavarría a Azul
El juez en lo Civil y Comercial de Olavarría, Francisco Chueca, denegó ayer los pedidos de no innovar que presentaron los letrados del Club Estudiantes y de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, tras lo cual los abogados acudieron a la Cámara azuleña para obtener la medida cautelar que permita la realización de los shows.

Los magistrados Isabel Onetti de Dours, Rodolfo Hernán Ojea y Guillermo Lázaro Céspedes recibieron la solicitud y trabajaron hasta ayer a la noche, mientras fuentes del ámbito de Tribunales los calificaban como profesionales con muchos años de experiencia que ``se van a tomar todo el tiempo que tengan para decidir''. En otras palabras, emplearán hasta el último minuto de las 24 horas de plazo que se cierran al mediodía de hoy.

Ricardo Torres, quien forma parte del estudio que lleva adelante la asesoría de los Redondos opinó ayer que Chueca hizo lugar al recurso de amparo, pero ``no al pedido de no innovar, con lo cual, cuando se pronuncie otorgará un derecho ilusorio, porque los recitales no se van a poder hacer''. Por ello, los letrados recurrieron a la Cámara.

El Departamento Ejecutivo local siguió en plan de tomar previsiones y ayer cursó comunicaciones por fax al gobernador Eduardo Duhalde; al ministro de Gobierno y Justicia, José María Díaz Bancalari; al jefe de la Policía de la Provincia de Buenos, Adolfo Vitelli y al jefe de la Unidad Regional de la Policía, José María Islas. Es claro que la administración de Eseverri cumplió su tercer día consecutivo viendo problemas extremos y deslindando culpas eventuales por escrito.

``Nos quiso usar''
El mensaje más duro de ayer fue de la Cámara Empresaria, en medio el debate de responsabilidades de un congelamiento de recitales que difícilmente pueda sortear el bochorno de suspender un show masivo a cuatro días de su realización, cuando se sabía de su organización hace desde hace dos meses.

Un grupo de representantes de la entidad encabezado por su titular, Alberto Peña, además de Orfel Spinella y Roque Parra negó rotundamente haber pedido la suspensión y afirmó que solicitaron que se extremaran las medidas de seguridad. ``Eseverri nos dijo que pidiéramos la suspensión por escrito, nosotros le explicamos que no íbamos a pedir la cancelación y se enojó. Nos quiso usar'', lanzaron. ``A mí como comerciante me conviene que vengan y había contratado una persona para que me ayudara el fin de semana'', subrayó el empresario gastronómico Peña.

Pero altas fuentes del Departamento Ejecutivo sostuvieron ayer a este Diario que Eseverri recibió en un primer momento apoyos de los ediles justicialistas Blas González y Jorge Scuffi (que no firmaron la nota de oposición de sus pares publicada en estas páginas). Además, esas fuentes, el lunes por la noche Alberto Peña, en representación de la Cámara se habría comunicado telefónicamente con el Intendente para manifestarle su preocupación por la realización de los recitales y al otro día respaldaron sin vacilaciones la caída de los shows.

Y afirmó que el jefe de la regional Islas le confesó a Eseverri que si los recitales se hacían él se sentaría a ``rezarle a la Virgencita''.

Todo en marcha
Tan lejos de los debates políticos como de las alternativas judiciales, la impresionante puesta en marcha de la infraestructura siguió adelante en el Parque Carlos Guerrero y dentro del Maxigimnasio.

Fuera del estadio y dentro del predio los vallados siguieron tomando estado sólido, creando las condiciones para que miles de personas marchen entubadas desde Lavalle y Del Valle hasta el gimnasio. Dentro del Maxi, sesenta toneladas -según su propietario- de caños y tablones tomaban forma de escenario de 16 metros por 8, con tres torres de 12 metros de altura. A la vez diez personas trabajaban en la instalación de 200 artefactos -algunos robotizados- para una iluminación con 200 mil vatios de potencia.

Hoy se instalarán unos ``40 mil watts de sonido'' en 32 cajas acústicas que aún no se sabe si lograrán sonar el fin de semana.

El refuerzo policial, listo para actuar si se hacen los shows, incluiría unos 391 policías de la Unidad Regional. Además, habría 140 personas de seguridad privada contratada por los organizadores que estarán afectados a la seguridad en el Club y el Maxi.

Natalia, de Palermo, su novio Javier, de Parque Patricios, el ``Negro'' Ariel, que vino de Paraná a dedo -todos en carpa y bajo la lluvia de ayer- y centenares de pibes que pueden convertirse en millares siguen esperando un sí que les permita ver a los Redondos otra vez.

 

LOS HECHOS DEL SÁBADO 16
Fuente: Diario El Popular de Olavarría (www.olavarria.com/elpopular/)

Un final anunciado: Se suspendieron los recitales de los Redonditos

La imagen de la amargura y la bronca ricotera

La Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Azul ratificó la resolución de primera instancia denegando el recurso presentado por los organizadores de los dos shows de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota previstos para este fin de semana en Olavarría. Ratificó así el decreto del Intendente prohibiendo la presentación del grupo. Cuando se conoció la noticia la desazón y la rabia invadió a centenares de jóvenes. El intendente municipal, Helios Eseverri, se atribuyó el ``coraje de cuidar a la ciudad y su gente''. Pocas horas después se quemaron cubiertas frente al Palacio Municipal y al hotel donde se alojaba la banda. Al cierre de esta edición la Policía mantenía cerradas al tránsito vehicular las calles en torno del sector donde seguían reunidos los ricoteros.

Los corazones jóvenes tardan
en cicatrizar

Por primera vez en la historia de la banda, los Redonditos de Ricota ofrecieron una conferencia de prensa. El Indio Solari definió los sentimientos del grupo: ``a partir de este momento no tenemos otra posibilidad que venir a exponer la amargura y el dolor que nos da por no tener una de las fiestas que nos vinculan con estos jóvenes''. Calificaron de ``descabellada'' la decisión del Intendente de prohibir sus actuaciones. No descartaron la posibilidad de tocar alguna vez en Olavarría.

 Redondos como nunca antes
(Foto: Carlos Ramírez) 

 La Cámara no aprobó los shows de los Redondos, las negociaciones de última hora fracasaron y el entusiasmo culminó en incidentes

Eseverri no aceptó ningún argumento
Lo que hace dos meses comenzó a organizarse como el primer recital de rock de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en Olavarría terminó ayer con un escenario claro en el que surgieron vencedores y vencidos, mientras se generaba una fuerte división de aguas entre seguidores y detractores de la banda que, a pesar de sus dimensiones, no logra tapar la falta de previsión municipal que terminó en la cuestionada imagen que la ciudad lanzó ayer a todo el país. La Cámara de Apelaciones de Azul repitió ayer el razonamientro jurídico del magistrado civil y comercial local, las negociaciones de última hora no lograron salvar los recitales y, tal como se preveía, esto último generó incidentes en Olavarría de parte de jóvenes que esperaban ver a la banda en vivo.

Cambio de clima
La Cámara de Apelaciones de Azul emitió sólo dos medidas antes del plazo que se cerraba al mediodía de ayer. Por un lado, habilitó días y horas inhábiles para dictar la resolución, con lo qu se concedía más tiempo para definir el futuro de los shows suspendidos por el decreto de Helios Eseverri. Eso, junto a un pedido de informes a la Unidad Regional de Policía para que se expidiera sobre su capacidad de dar seguridad al evento, hizo pensar en una resolución favorable a la realización de los recitales.

Así lo entendieron los involucrados, desde los directivos del Club Estudiantes a los organizadores, quienes lo manifestaron abiertamente a favor de la esperanza para los shows.

Pero cuando eran casi las cuatro de la tarde la noticia de la denegación del permiso -que también estaba en los planes de muchos- para realizar los recitales del sábado y del domingo causó primero sorpresa y luego un notable desánimo entre los seguidores del grupo que estaban montando guardia frente al hotel donde se alojan los Redonditos.

El malestar fue sólo en parte producto de las especulaciones previas a la decisión judicial. Más que ello influyó la percepción de que, con toda la organización del evento lista, la banda finalmente haría los recitales. El escenario estaba completamente montado con amplificación e iluminación listos. El vallado se completó hasta el último tornillo y sólo restaba que el grupo encontrara el sonido final a través de las pruebas que no llegaron a realizarse.

Lo curioso de la determinación de la Cámara azuleña (no en sí misma sino como definición en un traslado de incumbencias que comenzó el propio Eseverri) es que devolvió el poder de decisión al mandatario comunal, sobre quien se depositaron todas las miradas a la espera de una definición.

Propuestas varias
Al volver a situarse como el único personaje político o judicial que podia definir la cuestión, Eseverri no cambió su tesitura. Sólo la habría modificado levemente para ensayar una propuesta que el grupo no aceptó, por no encontrarla coherente con sus antecendentes ni explicable a la hora de otorgar mayor seguridad al evento.

Cuando la Cámara resolvió confirmar la resolución del juez civil y comercial Franciso Chueca, el Club Estudiantes convocó a una conferencia de prensa a la que asistieron casi solamente medios locales. En ella, el presidente del Club, Carlos Víctor Portarrieu, aseguró que obró ``se acuerdo a los antecedentes que nosotros teníamos, que, al parecer, son muy diferentes a los que maneja la Municipalidad''.

A esa altura, los jóvenes que aspiraban ver al grupo mostraron su descontento encendieno fuego ne la calle, primero frente la Municipalidad y luego frente al Hotel Savoy. Dos horas más tarde, a las 18, comenzaron a afianzarse las versiones de un encuentro en la casa del intendente, en el que participaron Eseverri, Portarrieu y el secretario de Gobierno, Héctor Vitale.

Allí también se conoció que un operativo de seguridad prepoarado para Olavarría incluía a 3 comisarios inspectores, 10 subcomisarios, 60 oficiales, 400 suboficiales, mientras quedaban afectadas todas las comisarías de la Región XI, y las divisiones Drogas, Inteligencia y Caballería de Azul, además de la Infantería de Bahía Blanca.

Cuando Portarrieu se reunió por última vez con los organizadores y la banda, llevaba consigo el mensaje de Eseverri: hacer el recital de día y en un lugar abierto. La banda no lo aceptó, por considerar que no es coherente con su espíritu y porque eso no mejoraría las condiciones de seguridad sino que las agravaría. ``Los recitales del Maxi serían los más seguros de la historia de los Redondos'', analizó el jefe de la seguridad privada del grupo tras el encuentro final.

Una conferencia de prensa, chicos en la calle y el previsto arribo de numerosos grupos que sumarían centenares de personas que se encontrarán con los recitales caídos cerraron el día. La banda, mientras tanto, anunció que no se irá de la ciudad antes que sus seguidores y trata de establecer la forma de encontrar un modo de acercamiento con ellos que, totalmente, descarta los rumores de ``shows en cualquier parte''.


"A la Policía le falta profesionalidad''
Eseverri aseguró que volvería a prohibir la actuación de Los Redondos.

El intendente Helios Eseverri admitió ayer públicamente que si tuviera que analizar nuevamente el pedido de autorización para la actuación de ``Los Redonditos de Ricota'' en Olavarría no dudaría un instante en suspender el espectáculo.

En ese contexto, mencionó la falta de profesionalidad de la policía bonaerense para hacer frente a encuentros de esta naturaleza y se atribuyó el ``coraje de cuidar a la ciudad y su gente'' poniendo freno a la presentación del grupo.

``Este no es un problema de los Redonditos ni de los rockeros sino que la cuestión pasa porque éste es un recital para la gente del Gran Buenos Aires y no para Olavarría'', disparó enfáticamente Eseverri, horas antes de que la Justicia avalara la medida dispuesta el martes pasado por el jefe comunal y poco después de obtener el respaldo del gobierno provincial en materia de seguridad.
Además dejó entrever su miedo a que surgieran conflictos con la gente de la vecina ciudad de Azul, debido a una vieja rivalidad entre ambas, demostrando clara y abiertamente su ignorancia acerca de la banda y de sus seguidores.

Helios Eseverri, intendente de Olavarría

Antes de conocerse la conflictiva resolución judicial, el Municipio recibió el apoyo del Secretario de Seguridad, Dr. Carlos Brown y de la hermana del Gobernador bonaerense, Cristina Duhalde. Ayer al mediodía el ex titular del Ministerio de la Produción se mostró ``preocupado por la realización del espectáculo'' razón por la que había adelantado el ``refuerzo en la conducción del sistema de seguridad'', según indicó Eseverri a EL POPULAR durante el encuentro que mantuvo con la prensa local. Por su parte, la Comuna había comprometido su colaboración a los directivos del Club Estudiantes en caso de que el show prosperara.

Falta de ejercicio
``Si se hace, la responsabilidad será de los jueces que lo autoricen'', sentenció Eseverri sin titubear apoyándose en la documentación presentada por el Jefe de la Unidad Regional, José María Islas, relacionada con hechos de violencia y desmanes y en las diversas inquietudes que llegaron a su despacho.

El titular del DE fundamentó su postura diciendo que la banda musical no registra actuaciones ni en Capital Federal ni en el Gran Buenos Aires y que, sus integrantes, son ``normalmente acompañados por la barra brava de Chacarita Juniors'', al tiempo que reconoció que el informe policial también consigna, como hechos positivos, la ``gran convocatoria que tiene este conjunto y la calidad'' de su música.

Pero insistió con el planteo al expresar que ``allí no se hacen recitales porque no se puede manejar (desde las fuerzas de seguridad) la reacción de las multitudes'' tomando como argumento que ``a la sombra de esas multitudes se mueve también un sector de delincuencia entre barras bravas que oscila entre 400 y 500 (personas) que vienen a acompañarlos sin tener nada que ver con el festival''.

En ese terreno y al ser consultado por este Diario sobre la preparación de los agentes provinciales para el control de espectáculos masivos, teniendo en cuenta que existe un enfrentamiento entre los seguidores del grupo y la policía, Eseverri aseveró que a las fuerzas del orden ``les falta profesionalidad''.

``Si la Policía Federal tiene actitudes de estatua cuando la insultan, escupen, atropellan, es porque tiene un largo ejercicio. No veo que la Policía de la Provincia tenga ese ejercicio y tengo temor por eso'', manifestó el responsable del Ejecutivo local.

Cuestión de responsabilidad
Luego de aseverar que ``jamás me he sentido solo'' sino ``totalmente apoyado por la población de Olavarría'', el Intendente salió al cruce de quienes, según él, estuvieron de acuerdo con la medida y después lo desmintieron.

Respecto de los cuestionamientos que giraron en torno a la dirigencia de la Cámara Empresaria de Olavarría que se pronunció a favor de los refuerzos policiales desacreditando el pedido de prohibición de los recitales, el mandatario interpretó que ``vivimos en una sociedad donde no jugarse es una línea de conducta y cuando deben asumir responsabilidades asoman actitudes de cobardía''.

Por último, disparó contra el organizador del encuentro, Pablo Baldini al decir que si bien ``merece el mayor de mis respetos, nunca se presentó'' en la Municipalidad para tramitar la autorización oficial de los recitales y sí participó ``todas las semanas de asados con la Policía''. Finalmente, consideró que la presentación cursada por Estudiantes se efectuó ``totalmente a destiempo'' y justificó la decisión oficial a cuatro días del show partir de los tiempos formales.


Del optimismo cauto a la desazón
 Crónica de un día agitado, hora por hora  

(Por M.O.). Desde el mediodía de ayer hasta las primeras horas de la noche, el optimismo fue ganando el terreno de lo que más tarde sería una desazón de grupo, seguidores, colaboradores y de todos quienes creen que la prohibición de una manifestación cultural de cualquier tipo es un hecho poco compatible con las nociones de progreso conocidas la fecha.

Por hora, los hechos que respaldaron cada clima cambiante fueron los siguientes:

11,00. Unos treinta chicos están afuera del hotel. Toda la banda y sus colaboradores descansan en las habitaciones del hotel Savoy. En Azul desfilan por la Sala I, jefes policiales, abogados y funcionarios.

12,15. Bajan al hall el saxofonista Sergio Dawi, el baterista Walter Sidotti y el bajista Semilla Bucciareli. Sidotti y Bucciarelli cruzan palabras con EL POPULAR y se sacan fotos con ejemplares del Diario. Dawi va a la librería Atenea y compra varios libros, hasta las 12,45.

13,00. Quedan unos diez chicos afuera del hotel, de treinta que estaban media hora antes.

13,10 Los músicos suben a sus habitaciones y vuelven a hacerse invisibles. El clima es distendido.

13,30. Se retiran casi todos los chicos que, frente al Tribunal de Azul, apoyaron a los Redondos.

14,07. Los pibes en la calle ya suman 20 y empiezan a cantar frente a las cámaras de América TV, durante el programa de Mauro Viale.

14,23. El letrado de Estudiantes, Milcíades Giles Moya, ubicado junto a las cámaras, recibe un llamado y genera ansiedad por el fallo. Falsa alarama.

14,40. Llega al hotel el productor Pablo Baldini y anuncia que en media hora se conocerá el fallo. Denota optimismo y el clima sigue distendido.

15,04. Los organizadores anuncian que hay 12 mil entradas vendidas, casi no hay vacantes para el sábado y quedan localidades para el domingo. La espera se hace cada vez más tensa.

15,30. El sonido del Maxigimnasio está prácticamnete instalado y sólo resta la prueba de sonido por parte de los músicos.

15,50. Se conoce el fallo de la Cámara y la mayor parte de los presentes queda sumido en la sorpresa algunos y en la desazón otros. No hay reacciones violentas entre los chicos, que más bien se sienten descorazonados.

16,30. Llegan policías en patrulleros y colectivos al parque Carlos Guerrero y coordinan acciones con la seguridad privada del grupo, para mantener a la gente fuera del predio del Club. En el centro, más de 300 chicos encienden las primeras cubiertas de auto frente a la Municipalidad y empiezan a cantar contra Eseverri.

17,00. El hotel Savoy empieza a transformarse en un lugar celosamente custodiado. La guardia es cada vez más estricta al filtrar las entradas al lugar.

17,05. Milcíades Giles Moya, abogado del Club, trata de hacer ingrear a la prensa para que vean y tomen imágenes de las instalaciones del show terminadas. La custodia no se lo permite y el letrado queda visiblemente consternado.

17,10. El diálogo permite entendimiento y los periodistas entran al Maxi. Los asistentes prueban sonido y dan la imagen de show listo.

17,15. En el hotel se habla de que los Redondos se van de la ciudad el sábado (por hoy). A la vez, trascendidos fidedignos y coincidentes obtenidos por EL POPULAR determinan que en la casa de Eseverri aún negocian la Municipalidad y el Club Estudiantes a través del intendente y de Portarrieu.

17,20. Las versiones indican que los micros que vienen de Buenos Aires y La Plata son detenidos en la ruta. No hay elementos que respalden esa afirmación y en las empresas de transporte locales no se reconoce tal medida, al anunciarse que los colectivos vienen en marcha.

17,30. Se anuncia conferencia de prensa del representante y ``algún miembro del grupo'' para las 19.

17,50. Prenden fuego frente al hotel.

18,00 Desde la estación de trenes, el jefe Martín Pérez adelanta a esta Diario que a las 21,10 sale una formación de Plaza Constitución similar a ``las de un fin de semana largo con micros sin pasajes''. Calcula que bajarán en Olavarría entre 500 y 600 personas.

18,05. Se confirman las negociaciones en la casa de Eseverri. Todo hace prever que se postergará la conferencia de prensa presvista para las 19.

18,20. Seguían las conversaciones en la casa de Eseverri.

18,35. Llegan Portarrieu y el titular de la comisión de básquet del CAE, Jorge Rodríguez. Portarrieu anuncia que viene ``a ver qué quiere la banda'' y Jorge Rodríguez no se anima a hablar ni siquiera de un 50 por ciento de posibilidades de solución.

19,10. Salen de la reunión con la banda Portarrieu y Rodríguez. No hay solución y sólo resta el anuncio del recital efectivamente cancelado.

20,00. Comienza la conferencia de prensa. En la primera respuesta, el Indio Solari no descarta un futuro recital en Olavarría.

20,30. Culmina la conferencia de prensa, pero comienzan los trascendidos de nuevas negociaciones. Primero, a las 20,40, se habla de aspectos legales pendientes, pero una alta fuente del Club asegura a las 20,55 que se está hablando de la realización ``al estilo Portarrieu''.

22,00. El productor Pablo Baldini asegura que no habrá show y desmiente las versiones de un canal de Capital que asegura que ``la banda está preparada para tocar en cualquier esquina de Olavarría''.

23,00. Se conoce que el equipo de producción tiene orden de desarmar en el Maxigimnasio. Pueden llegar a terminar a las 5 de la mañana. No queda esperanza alguna de recital.


El Indio Solari no descartó que Los Redondos regresen a tocar a Olavarría
"Los corazones jóvenes tardan en cicatrizar''

Los propios integrantes del grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota tuvieron que salir ayer a anunciar a sus seguidores la suspensión del show. Un hecho calificado de histórico de acuerdo con la política de una banda independiente que normalmente no da notas a los medios y mucho menos en conferencia de prensa. Pero ocurrió a las 20 de ayer en el Hotel Savoy, mientras cientos de adolescentes cantaban en la esquina de Moreno y Belgrano con la esperanza de que los recitales previstos para hoy y mañana finalmente se realizaran. Si bien no descartaron en el futuro tocar en Olavarría, dijeron que hay que esperar un tiempo prudencial.

De esta manera el Indio, manifestando una gran amargura y pidiendo disculpas a los pibes, salió a dar las explicaciones de una prohibición que, a criterio del grupo, ``es descabellada, y los primeros sorprendidos fuimos nosotros''. Y remató: ``Creo que es un problema más para Olavarría que para Los Redonditos''.

En la conferencia, el Indio arrancó con la tranquilidad de haber venido a este pueblo a hacer un show, habiendo cumplido, a través de Pablo (Baldini, productor) ``con todos los requisitos en tiempo y forma para que este recital fuera la fiesta que acostumbra ser. Pero por algún motivo de índole burocrática, desconociendo un poco la realidad, el señor intendente por decreto decidió la prohibición. Yo supongo que el intendente no se autorrepresenta, y quiero creer que hay alguna parte de la población que estará en coincidencia con él''.

La prohibición
Luego de hacer un repaso de los últimos acontecimientos ocurridos en la ciudad el cantante aclaró que Los Redonditos nunca fueron prohibidos en ningún lugar. Destacó que sus seguidores son pibes de todo el país y que a una producción independiente como la de ellos le cuesta mucho organizar estos espectáculos.

``Hemos tenido una paciencia infinita tratando de no dar esta conferencia o explicaciones anteriores para no enturbiar algo que siempre fue la mejor buena voluntad nuestra para que transcurriera de la mejor manera. Al mismo intendente y a los señores jueces Pablo les acercó recortes de los diarios de Villa María, Concordia, San Carlos, en circunstancias de aparentemente más riesgo''.

Luego se refirió a aquéllos que en estos días han sido identificados como vándalos, y son ``estos chicos de 12, 13 y 14 años que están ahí, que ya no están en estado de inocencia. Porque acá ha pasado algo. No sólo se nos está prohibiendo tocar, se les está prohibiendo a aquéllos que por algún motivo que les es propio quieren escuchar esto, conmoverse con esto''.

Resaltó, en varias oportunidades, la figura del presidente del Club Estudiantes Carlos Víctor Portarrieu. ``Es una persona de aquí, de 80 años pasados, que tiene una vitalidad estupenda, y digo esto porque antes de conocerlo yo he leído el discurso que dijo para su cumpleaños y tiene una actitud de vida que respeto muchísimo, y que de alguna manera tiene que ver con alguno de los slogans de Los Redonditos, que es pensar que vivir cuesta vida, que no se puede vivir dentro de una sanguchera de vidrio, que la vida protegida entre algodones y no puesta a ninguna experiencia no es rica''.

La amargura
``Estamos simplemente acá para avisarles a los chicos que hemos hecho todo lo posible para que nuestra fiesta estuviera. Hemos dicho más de una vez que esta banda pertenece a ellos''. Por eso, al referirse a su negativa a ofrecer reportajes recordó que la postura de la banda es así ``porque tenemos la suficiente edad para que, en lugar de bajarles línea a los chicos, queremos escucharlos. Porque en sus nervios hay mucha más información del futuro que los tipos de nuestra edad pueden tener para aconsejarlos. Esto es de ellos, y supongo que lo que suceda de aquí en más no es responsabilidad de ellos, sino de aquéllos que tendrán que correr con la tribulación de decisiones férreas y firmes que han tomado, yo supongo que con algún tipo de convicción''.

Y reiteró: ``Yo estoy en este momento contando la decepción y la amargura que tenemos, pero hace un rato les estaba diciendo que no sólo nos arrebataron esta fiesta a la banda, sino que yo no tengo palabras para decirles a ellos ninguna otra cosa. A partir de este momento no tenemos otra posibilidad que venir a exponer la amargura y el dolor que nos da esto''.

Cuando se le preguntó al Indio si esto significaba un antecedente para no volver más a Olavarría, el Indio expresó que ``ésta no va a ser la última vez que vengamos, pero quizás hay que esperar un tiempo. Los corazones jóvenes no tienen la posibilidad de cicatrizar durante un tiempo esas cosas. Creo que no sería bueno que vengamos rápidamente''.

En cuanto a la posible actitud de la policía para con los jóvenes que todavía están llegando a nuestra ciudad, el cantante de Los Redondos dijo no saberlo. ``Pero supongo que el señor intendente al tomar la decisión debe haber tenido todo en cuenta''.

Volviendo al tema de sus seguidores, Solari destacó que cuando en un recital se produce algún tipo de pelea en el público, los mismos chicos no quieren que eso suceda. ``Ellos quieren venir a estar abrazados con sus novias, a bailar, a ver un espectáculo de rock, y a escuchar las cosas que a ellos los conmueven. Y eso es un derecho que creo que ha sido avasallado este fin de semana''.

Cuestiones políticas
El Indio volvió a mencionar a Portarrieu al recordar que había dicho que iba a haber un antes y un después de Los Redondos en Olavarría. ``Creo que eso no deja de tener algo positivo, porque se han planteado un montón de fantasmas y de sombras que andan dando vueltas por la cabeza de la gente con respecto al miedo a lo desconocido''.

``Todo el tiempo esto me resultó exagerado. Hoy es parte de los noticieros nacionales. Hay un grado de demencia muy grande. Lo que sí es grave es que es una prohibición sin ninguna justificación, y supongo que desnuda otro tipo de cosas. A partir de ahí las especulaciones políticas no nos caben a nosotros. Hemos elegido este camino de la música desde épocas muy duras por creer que era el camino más conveniente para expresar lo que queríamos decir y enunciar a la sociedad'', agregó.

Finalmente, volvió a pedir disculpas a los chicos mencionando que estaban pensando de qué manera lograr un acercamiento con ellos, ``porque eso es muy doloroso para nosotros. Por eso no nos vamos a ir todavía''.

``El tiempo dirá si esa cosmovisión tan conservadora y pacata es la que va a determinar nuestras vidas'', cerró.  

 

LOS HECHOS DEL DOMINGO 17
Fuente: Diario El Popular de Olavarría (www.olavarria.com/elpopular/)

La salida del Indio y el resto de la banda calma los ánimos

El equilibrio
El Indio Solari salió ayer a hablarle a los centenares de fanáticos de los Redonditos que se agolparon a lo largo de toda la jornada ante el Hotel Savoy. Pidió tranquilidad, mostró su equilibrio habitual. En tanto, continuaba la polémica en torno de la decisión del intendente municipal, Helios Eseverri, de prohibir la actuación de la banda en Olavarría.

El desborde
Dos centenares de jóvenes manifestaron su descontento ayer ante la casa del intendente municipal, por el decreto que impidió la presentación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en Olavarría. Patadas a la puerta de la casa, una baldosa arrojada contra el frente y otros incidentes amenazaron con una explosión de violencia que fue contenida por la mayoría de los manifestantes, quienes sólo querían dejar muestras de su protesta con cánticos en contra de la figura de Eseverri.

Las huestes frente a la casa del Intendente.

Maldición, iba a ser un día hermoso

(Por Daniel Puertas) Centenares de chicos cantando y bailando frente al Hotel Savoy, insultando a Helios Eseverri frente a su casa, algunos insinuando desbordes de violencia rápidamente contenidos por la mayoría o adolescentes menos afortunados que otros que deambulaban por las calles mendigando bajo la lluvia cincuenta centavos para comprar algunas fetas de fiambre fueron las postales que marcaron un fin de semana distinto en Olavarría, con bronca, desazón, impotencia y temores flotando como una niebla espesa sobre los corazones.

La suspensión de los dos recitales de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota no originó las tan temidas explosiones de violencia y sólo hubo incidentes aislados, aunque por momentos las cosas parecían complicarse y las profecías agoreras amenazaban cumplirse.

A última hora de anoche el productor Pablo Baldini dio a conocer el texto de la nota en la que el secretario de Gobierno, Héctor Vitale, afirmaba que no necesitaban autorización municipal para los shows debido a que se realizaban en un lugar privado. Además confirmó que a partir del miércoles comenzará la devolución del importe de las entradas.

También remarcó lo obvio: que la Justicia aún no se expidió sobre la cuestión de fondo, saliendo al cruce de las versiones oficiales respecto de que la resolución de primera y segunda instancia respalda su decisión. A esta altura del partido eso era lo de menos.

Al cierre de esta edición unos cuantos centenares de ricoteros daban muestras del agotamiento previsible después de tantas horas de tensión y gasto de adrenalina. La cerveza o el vino parecían influir en los gestos y las miradas de más de uno. No faltaban los que aseguraban que no solo birras o tetrabricks constituían el estimulante de algún adolescente y adultos preocupados intercambiaban comentarios alarmistas en el interior de los hogares olavarrienses.

Sin embargo, contra todos los pronósticos, cada vez que un fanático amagaba romper algo eran muchos más los que se interponían, recordaban las palabras del Indio Solari y formaban un dique contra la violencia.

Anoche no eran pocos los que afirmaban que si no había pasado nada grave hasta ahora era por milagro. Centenares o quizá miles de jóvenes a los que se les frustró la fiesta masticando bronca invadiendo las calles, doloridos por el decreto que pocos se atreven a justificar y menos a defender, eran --y son-- la fuente de muchos miedos.

Ese temor se potenciaba anoche, cuando los vecinos veían a los policías pertrechados con escudos seguir los movimientos del grupo a doscientos metros de distancia, listos para intervenir apenas la situación pareciera salirse de madre.

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota dejaron de tocar en Buenos Aires después de un recital donde hubo violencia y heridos. Antes se habían negado a seguir actuando en Obras, luego que Walter Bulacio muriera asesinado en una dependencia policial.

A pesar de que no falten quienes digan que están ``prohibidos'' en la Capital y el Gran Buenos Aires, presentarse exclusivamente en el interior es decisión propia. El Indio Solari fue mucho más equilibrado en sus declaraciones que los funcionarios públicos que le prohibieron actuar en Olavarría. Todos anoche hacían votos para que sus seguidores se mostraran tan sensatos como él, que siguieran el ejemplo de su ídolo y no el de quienes cortaron de cuajo toda ilusión de vivir una fiesta.


Ceremonia de preparación
(Por S.E. y P.Z.).- Desde el miércoles, o antes, Olavarría se fue poblando de chicos de distintos lugares que imprimieron una gestualidad nueva al perfil de ciudad intermedia con un gobierno que se jacta de controlar sin problemas los potenciales ``des-bordes'' de sus generaciones más jóvenes.

Convertidos en territorios ``ricoteros'', varias zonas urbanas se transformaron en espacios donde el cruce y la superposición de pertenencias tiró por tierra el estereotipo homogeneizante de ``fan de los Redondos''. Esa especie de ``condensación'' de rasgos que ubican en el joven de barrios suburbanos, poco escolarizado y sin inserción en el mercado laboral al prototipo del seguidor de la banda.

``La onda es estar acá, con pibes de otros lugares, nos contamos de dónde somos, hablamos de los recitales anteriores, de las letras, y escuchamos todo el día a lo'Redondos''. Julián tiene 16, va a una escuela secundaria nocturna de La Plata y dice haber cargado en la mochila unas latas de arvejas, arroz y naranjas. Le pidió prestada la carpa a su hermano y se subió al tren donde, aseguró, ``eran todos ricoteros''.

Llegó el viernes a las 2,30 con su amigo Maximiliano, dos años menor pero con varios recitales compartidos. ``Cuando bajamos del vagón no sabíamos para dónde arrancar, así que seguimos a todos los pibes que venían para acá. Caminamos una pila de cuadras y cuando llegamos nos pusimos a armar la carpa, como los demás''.

El viernes, cuando todavía nadie creía que el decreto de suspensión fuera definitivo, el grupo de adolescentes que acampaban en el Club Estudiantes esperaba sin apuro que las horas pasaran para que la banda subiera al escenario, por entonces, un montón de hierros amarrados.

``Una aventura''

Reunidos en una suerte de ceremonia alrededor de un fogón, una pava negrísima y un cartón de vino rodaban a destiempo. ``Seguir a los Redondos es una aventura...donde sea. Siempre conocés gente nueva y nunca hay problema con nada. Compartimos lo que traemos para comer o hacemos una vaquita. Anoche, por ejemplo, comimos gato y estuvo todo bien. Los canas, por ahí, te miran feo, pero nosotros no jodemos a nadie'', opinó Julián.

Maxi, por su parte, trazó con crudeza el corte generacional que lo distingue de sus padres. ``A los viejos mucho no les gusta que viaje, así, a cualquier parte, para escuchar a los Redondos, pero bueno... yo la guita la junté como pude, mangueando a todo el mundo porque no laburo, pero me lo pago yo: el pasaje, la entrada...A los 12 fui al primer recital de la banda y de ahí que los sigo, firme''.


Protestas ante la casa del intendente Eseverri
Minutos antes de las 19 de ayer un grupo de cerca de 200 jóvenes marcharon del hotel Savoy a la casa del intendente municipal, Helios Eseverri, para manifestar su enojo por la prohibición de los shows de la banda.

Escasos instantes antes, EL POPULAR vio salir al Intendente en auto, acompañado del jefe de prensa de la Comuna, quienes rápidamente abandonaron la zona, mientras los móviles policiales cercaban las esquinas y observaban el desarrollo de los hechos.

Sin saber con certeza cuál era la vivienda del Jefe comunal, muchos esperaron a que el grueso de los pibes se congregaran en el tramo de Vicente López, entre Sáenz Peña e Irigoyen. Cuando ya no hubo dudas, los cantos en contra de la figura de Eseverri fueron subiendo de tono. Al comienzo, se produjeron algunos disturbios, como patadas a la puerta de la casa; alguien arrojó una baldosa, otro arrancó el espejo lateral de un Duna bordó que estaba en la calle, y un par terminó por derrumbar un paredón de ladrillos, en la vereda de enfrente. Pero en seguida hubo exhortaciones recíprocas a mantener la calma, a no responder con violencia física. Los insultos, con todo, se sucedieron ininterrumpidamente y por un momento la exaltación de los chicos hizo pensar que no se moverían del lugar hasta que alguien saliera a responderles.

Mientras otro grupo numeroso se sumaba al inicial, unos cuantos optaron por subirse a los balcones de las casas lindantes y hasta la del mismo Intendente, donde colgaron una bandera negra que permaneció durante toda la protesta. En medio de la manifestación, un pibe gritaba a quien quisiera oirle que ``sigo con pasión a los Redondos. Soy radical pero este tipo (por Eseverri) no me representa ni a mí ni a muchos jóvenes''. Media hora después, los chicos retomaron el camino hasta el hotel donde se aloja la banda y prendieron bengalas reclamando que saliera el Indio y respaldando a los músicos.


Clamor en la calle por los Redondos
 Ayer hubo algunos incidentes pero nada salió de cauce

(Por Marcelo Oliván).- Ayer sábado los acontecimientos fueron una larga cadena que llevó desde la última esperanza de show a un clima cada vez más enfervorizado que la presencia del grupo en la calle ante sus fans tranquilizó sólo momentáneamente. A última hora de la noche, la insistencia de los jóvenes por ver de nuevo a los Redondos, la posibilidad de algún incidente menor y la presencia policial ponían interrogantes para la madrugada.

01,40. Varios chicos cantan canciones folklóricas frente al hotel. La situación es de calma. Otros que llegaron al recital caminan por la ciudad tratando de saber si quedan esperanzas de show.

02,20. El tren que viene de Plaza Constitución entra en la estación. El despliegue policial incluye varios grupos de seis a ocho policías agrupados en distintos sectores de la explanada y la avenida. Con aparatosos gestos, tres policías con escopetas que se bajan de un patrullero parado en la estación de servicio de Colón y Pringles cortan el tránsito.

02,25. Al menos 400 jóvenes bajan del tren. La mayor parte luce a toda vista el cansancio del viaje y da muestras de acusar el intenso frío pero muchos no dejan de corear consignas a favor de la banda y contra Helios Eseverri. No hay un solo incidente y todos se limitan a buscar taxis, remises o preguntar direcciones y lugares donde acampar para ir caminando.

02,50. Un grupo de diez a veinte de los recién llegados festeja frente al Hotel Savoy. Una cuopé Chevy en la que llegaron otros ricoteros es empujada hacia atrás y hacia adelante por la calle. No hay otros incidentes.

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Desde la mañana decenas de pibes comienzan a juntarse frente al hotel. Cantan por momentos, pero no hay incidentes. Sólo se ven algunas pocas botellas de cerveza frente al hotel y los guardias privados, que nunca superan dos por turno, tratan de que no queden cerca de los cristales de la puerta.

15,00. 60 chicos cantan frente al hotel.

15,30. Una combi de un restaurante local deja comida para los músicos.

15,55. Ocho policías aparecen por Belgrano desde la Comisaría Primera y cruzan por entre el grupo de seguidores hacia el Este. Los chicos responden cantando ``Yo sabía, yo sabía, a Bulacio, lo mató la policía''. En insólito gesto un uniformado saluda con la gorra en su mano, sonriendo. No hay incidentes.

16,05. Un Fiat Spazio llega por Belgrano, gira en U, se abre el baúl y ponen música de los Redondos. Los setenta a ochenta pibes saltan y bailan.

17,00. Los chicos suman al menos tres centenares y piden ver a su banda.

17,15. Momento cumbre: la banda sale a la vereda del hotel para tomar contacto con sus seguidores. El Indio Solari, Skay Beilinson, Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli, Walter Sidotti y la manager Carmen ``La Negra'' Poly se hacen ver y desatan la locura. Marea humana de empujones y gritos de emoción que tardan en silenciarse para que el Indio hable. ``Ustedes saben que vamos a volver a vernos, quizás en algun lugar donde seamos recibidos de modo más hospitalario. De todas formas, no se trata de culpar a toda Olavarría, porque hubo muchos que nos mostraron su solidaridad''.

17,30. La banda vuelve a entrar y los pibes demuestran con su euforia que todo lo que querían cuando llegaron a Olavarría era verlos.

18,30. Los fans siguen afuera y piden entrar.

18,50. Sube la presión de la gente sobre el hotel. Casi un centenar de chicos giran alrededor de la plaza cantando contra Eseverri.

19,10. Son cada vez más y la guardia ensaya un procedimiento de descompresión. Les toman sus prendas con nombre y número de documento, los músicos las firman y se las devuelven. El ingenioso procedimiento surte efecto y se descomprime la situación.

19,30. Van todos a la casa de Eseverri a protestar. Hay algunos incidentes.

19,40. Encienden fuego en la esquina del hotel.

19,45. Se juntan todos los que están en Olavarría frente al hotel. Son al menos mil quinientas personas que, con banderas y bengalas rojas, forman un espectáculo fuerte, que muy pocos pueden explicar porqué no está dentro del Maxigimnasio.

20,00. Cantan parte del Himno.

20,20. SE rompen algunas vidrieras del frente del hotel.

21,00. Los chicos lucen cansados pero el clima es tenso porque el festejo sigue ante la presencia policial.


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