El tipito tiene el enojo del
prisionero con el culo domado a bastonazos y parece
condenado a la violencia por falta de placer. Ha alborotado
bajo la suela de una bota, frenéticamente hasta
quedar sin aliento, inerte como una bolsa. Mientras
tanto escuchemos esta nube energética bosquejada
y grabada en El Cielito entre febrero y marzo de 1989.
Gustavo Gauvry, parsimonioso responsable técnico,
mezcló junto a Mariano López pedaleando
entre robots. Rick Anna fue invitada a oprimir
teclados en ¨La Parabellum del buen psicopata¨.
Así también, el bajista de 10.000 dólares
Semilla Bucciarelli, transformado en torbellino por
el ritmo-manteca de Walter Sidotti, caballito valiente,
triturador de tambores enojados, y con Sergio Dawi en
el super saxo ¨Aeroflotito¨. Todo se completa
para que Skay Beilinson trace los emocionantes garabatos
de guitarra, cortados por el filo del aullido nocturno
resorte vocal del Indio Solari. La música
cae del cielo y se transforma en un rock extraviado
donde podemos ver a muñeca Poly, la hechicera,
con su curvador de luz curando los más horrorosos
heridos del negocio y a la pirueta inaudita de Rocambole
tratando de decorar los envases. Las balas traen
mala suerte. No era así como nosotros te queríamos.
Ha sido una noche muy larga. ¡Mejorá esa
cara! por favor, danos esa ventaja... |