05/2010
OTROS
15, LA MISMA LIBERTAD
Mi amor, la libertad no
es fantástica, no es tormenta mental
que da el prestigio loco; es mar gruesa y
oscuridad, y el chasquido que
quiere proteger ese grito que no es todo
el grito.
“Yo no sabía que sabía” se le escucho decir a
uno de los 15 pibes en conflicto con la ley penal que tres veces por semana vienen
a pintar el mural en el frente de la Subsecretaría Niñez y Adolescencia del Ministerio
de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires.
En un proceso de construcción colectiva que
comenzó a principio de año con la visita de Ricardo Cohen, el Mono Rocambole al
Instituto, los chicos quedaron absortos
durante tres horas escuchándolo contar sus anécdotas, su historia y viendo
pasar su vida en obras desde aquel boceto en cartulina negra que garabateó una
tarde apurada para la propaganda en un diario nacional del disco Oktubre o la
inserción del gato muerto por veneno de ratas encontrado en los entretechos de
su casa para la instalación que se convirtió en la tapa de “La mosca y la sopa”
hasta el último video que presentó en el Cosquin Rock. A partir de allí se
sucedieron reuniones en donde cada uno de los jóvenes expresaron sus ideas, sus
gustos y comenzaron a tomar fuerte los fibrones y pinceles que muchos dejaron
desde pequeños y otros jamás usaron para hacer ningún dibujo.
Como dirigió artísticamente a aquellos 15 en los
mediados de los 70 lo hace con estos nuevos 15 para ayudarlos a sacar de su
alma imágenes inimaginadas por ellos, lo que los hace más libres, más vivos,
más humanos; lo que los descubre capaces de hacer, de pensar, de soñar y de
brillar.
“Yo no sabía que sabía” dijo conteniendo la
emoción por poder hacer trazos firmes y pinceladas auténticas, nunca nadie le
había enseñado, nunca nadie le tuvo paciencia ni se tomó el tiempo de
explicarle, siempre quiso sacar lo que tenía dentro y lo sacó con lo que podía;
si alguien le hubiera dado una guitarra, un pincel, una lapicera y papel para
escribir una canción quizás se hubiese juntado en un barrio de La Plata, hubiese formado otro
tipo de banda y hubiese conocido a la negra Poly; hubiese conocido otro mar,
otra oscuridad, otra tormenta; si algún chasquido lo hubiese protegido quizás
conocería otra libertad…
Son otros quince, el mismo Rocambole y algunos
otros que desde el lugar de trabajo que hoy nos toca, queremos darles otros
instrumentos de expresión pero la misma libertad…
Lola Rodriguez
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