SOLO ROCK DEL
PAÍS. 23/12/08 Ver
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EL
INDIO NUEVAMENTE HIZO VIBRAR A LA PLATA
El
sábado 20 de diciembre de 2008 no era un día más, al menos para las decenas de
miles de ricoteros que desde muy temprano empezaron a arribar a La Plata, donde
Carlos "el Indio" Solari presentaría
oficialmente "Porco Rex" en la ciudad de las diagonales y en el punto más
cercano de la Capital en su gira.
Desde muy temprano
una nueva misa empezó a hacerse oír por las inmediaciones platenses, con
los típicos cantos, con una gran cantidad de micros que llegaron de todos los
rincones del país (y también de otros países como Uruguay) y las banderas que
adornaban la Avenida 32, esa que desemboca en el
Estadio Ciudad de La Plata, lugar que a las 22.20 explotó con la aparición del
"Indio".
Pero no nos
adelantemos, ya que la tarde (muy calurosa) también tenía sus condimentos y la
gente también formó parte de la fiesta, con sus autos con los parlantes a todo
volumen con temas de Los Redondos y del Indio, con un grupo de personas tocando
sus bombos y redoblantes y con cientos de banderas colgadas en los arboles de
las inmediaciones del estadio.
Ahora sí, ya adentro del Único, la masa ricotera
ingresó de a poco, y una hora antes que empiece el show la gente ya empezaba a
delirar. Sin lugar a dudas, instantes antes que
salga el cantante a escena el grito de la gente (que hizo que el estadio
tiemble) le debe haber puesto la piel de gallina a más de
uno.
Párrafo aparte se
merece el número de personas que mencionaron algunos medios de prensa. Para
nosotros, no había menos de 60 mil almas (y nos
quedamos cortos) pero ustedes mismos pueden ver lo que fue la gran cantidad de
público que había, y eso que en esta foto no se ve una popular más que
estaba repleta y el resto del campo.
Cuando las luces se apagaron las bengalas (que alguno me tendrá que perdonar, pero
en las condiciones que se realizó el show fueron un condimento extra y casi
necesario para la gran fiesta) comenzaron a brillar en el cielo platense y con
"Pedía siempre temas en la radio", el tema número uno de "Porco Rex",
"El Indio" apareció en escena ante la emoción de
muchísima gente que lo extrañaba.
Luego, el show continúo con otros dos temas de su
segunda placa: "Ramas desnudas" (con Debora
Dixon) y "Porco Rex", tema que no faltó el agite desde el campo. Hasta el
momento (tan sólo tres canciones) ya se veía un recital con un sonido excelente
y una muy buena puesta en escena con 4 pantallas a los costados del escenario
(que fue ubicado delante de una de las plateas) y 3 más en el
escenario.
El momento, que seguramente la mayoría estaba
esperando, fue cuando comenzó el repertorio ricotero: "Me matan, limón" enganchada con "Divina TV Fürher"
hizo explotar a las miles de almas presentes que con sus gritos hicieron
escucharse en toda la ciudad de las diagonales. Con un "Indio" muy suelto (con una camisa naranja
con todos "porcos") y una banda que suena increíble, llegó el momento del primer
tema de su anterior disco: "Pabellón séptimo".
Estaba claro que el recital era la presentación del
nuevo material y siguieron cuatro temas al hilo de "Porco Rex": "Bebamos de las copas lindas", "Y mientras tanto el
sol se muere" (que puso muy meloso a gran parte del público), "Martínis y
tafiroles" y "Vuelo a Sydney".
Al que les siguieron "El tesoro de
los inocentes", "Sopa de lágrimas (para el pibe delete)" y "Te estás quedando
sin balas de plata". Todos temas para
que la gente agite, pero también se relaje y escuche ya que todavía faltaba
mucho show y la noche recién empezaba.
"Ella debe
estar tan linda" y "Nadie es perfecto" enganchado con "Ñan Fri Frufi Fali Fru"
nuevamente hicieron delirar la masa que a gritos pedían "que se vuelvan a juntar" y
apenas terminaba un tema el
"vamo´ los redo´" hacía temblar las tribunas del estadio. La fiesta (imperdible) estaba en su mejor momento,
banderas y bengalas en el campo, todo el público saltando y gritando y mucha
emoción en las caras de todos.
"To
beef or not to beef" y "Por qué será que no me quiere Dios", este último contó
con Martín Carrizo como invitado en la batería, dieron paso a un momento
histórico para el rock nacional: Andrés Calamaro
subió al escenario (recibido tibiamente por el público) y junto con "El Indio"
interpretaron "Veneno Paciente".
Sin lugar a dudas, los dos cantantes mostraron
mucho feeling arriba del escenario. Lamentablemente, no faltó alguno que arrojó
algo al invitado por lo que Solari se enojó y mostró su bronca al decir que
"a los músicos populares hay
que respetarlos".
De
todas maneras, Calamaro, a quien se lo notaba
muy cómodo y agradecido, interpretó a dúo "Esa estrella era mi lujo" (un clásico
de Los Redondos que sin dudas tuvo gran aceptación) y "El Salmón", tema de su
autoría, pero con la música y ritmo de la versión de Los Fundamentalistas del
Aire Acondicionado.
La despedida de Andrés si fue la correcta, ya
que todo el público se enrojeció las palmas al
aplaudir al "Salmón" que se estrechó con "El Indio" en un abrazo
eterno.
El
show debe continuar, y "Tatuaje" sirvió para bajar relajar el cuerpo para el
final a todo trapo, y para casi completar los trece temas de "Porco Rex", ya que
tan sólo faltaba "Flight 956".
El final estaba cada vez más cerca, pero el elegido
para continuar fue un tema, creo, que perfecto para el momento de la noche: "Mariposa pontiac / El rock del país" (que tiene
mucho que ver con esto que nosotros hacemos) mostró a todo el público de las
tribunas bailando y a todo el campo agitando y moviendosé
descontroladamente.
Le
siguió otro gran éxito de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, y en este no
se bailó, pero todas las gargantas quedaron más
que coloradas. "Un ángel para tu soledad" erizó la piel de todos, aunque
(a nuestra forma de ver) no fue nada comparado con el siguiente tema: cuando de la voz del "Indio" salió la frase "banderas en tu corazón..." decenas de
bengalas se prendieron en el campo y las tribunas, la gente gritando a más no
poder de la emoción y "Juguetes Perdidos" mostró que la escencia de Los Redondos
todavía sigue intacta y que temas como ese perdurarán por
siempre.
El final estaba cerca y la despedida era
inevitable. El reloj ya superaba las dos horas y media de show y con "Flight 956" Solari completó los trece temas de
"Porco Rex", para así presentar en forma completa el disco, sin dudas,
con la mejor canción de su última placa. Lamentablemente, todo pareció transcurrir en un
abrir y cerrar de ojos.
Y justamente, con "los ojos ciegos bien abiertos"
y con las luces del estadio completamente encendidas, Carlos "El Indio" Solari se despidió de todo el
público en un marco impresionante, una vez más, con "el pogo más grande del mundo". |
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