26 NOTICIAS, 27/12/2008
Enviado por Horacio Soto
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DOS SHOWS A ESTADIO REPLETO
EL AÑO DEL INDIO

Multitudes de fieles lo siguieron durante 2008 a diversos puntos del país. Y él lo agradeció con cataratas de rock en estado ricotero y los aplaudió. Un aplauso retribuible para un líder al que el paso de los años, como al buen vino, le dan consistencia y cuerpo para brindar por el ayer y el hoy. Aunque sólo le pidan “que se vuelvan a juntar”. ¿Quién dijo que La Plata no hace a la felicidad?
Por Sergio Corpacci

“Indio nunca estar Solari”. La venta de los shows del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota por parte de 26noticias no pudo ser más acertada. El sábado por caso, unas 45 mil almas no dejaron resquicio disponible en el Estadio Único de La Plata y otras 10 mil no pudieron ingresar.

Entonces con casi una hora y veinte de retraso, Indio Solari y ‘Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado’ – esa que faltaba en una noche agobiante – tomaron el escenario para recrear momentos únicos que sólo el recuerdo de una banda y el presente de un líder pueden generar.

Con “Pedía siempre temas en la radio” se abrió el juego musical enganchado con “Porco Rex”, tema del disco homónimo. Y el ritual, que nunca falta comenzó a arder de la mano de pirotecnia y bengalas que al aire libre pierden el aura trágica y maldita que el rock post Cromañón carga y seguirá cargando.

“Me matan Limón” primer tema ricotero desató la euforia contenida. No es que los temas del Indio en plan solista la contenga, pero el rewind en plan revival genera emociones difíciles de explicar: hay que estar ahí, observar y dejarse llevar para entender el fenómeno. No hay santos ni dioses pero sí una mística que excede lo meramente musical donde el rock se futboliza en celebración por lo que los músicos dejan en la cancha y donde la asistencia oficia de hinchada fiel, la más fiel de todas sin lugar a dudas y sin entrar en duelos verbales inútiles.

Gaspar Benegas y Baltasar Comotto en guitarras, Marcelo Torres en bajo, Hernán Arramberri en batería, Alejo von der Pahlen en saxo y Ervin Stutz en trompeta y trombón sostienen a un Indio que por poco locuaz no deja de entregar frases arengadoras. Esas que pueden ir desde “hace calor pero vamos a saltar un poquito” que con los acordes estremece y nos estremece a aquella en la que reta a quienes le tiran cosas al escenario a los que acusa de frenar la inspiración, de cortar el tema con una actitud “muy setentosa”, sí, pero que al Indio molesta y mucho .

A la hora de anunciar amigos – algo poco frecuente en los shows de Solari – el primer turno corresponde a Debora Dixon “una gran cantante, a prestarle atención” avisa en relación a quien fuera una de las voces de Blacanblus, luego Martín Carrizo, “un gran baterista”, versátil si los hay ya que pasó del metal de A.N.I.M.A.L a la etapa del pop elegante y sofisticado de Gustavo Cerati para recalar junto al Indio en su primer disco.

Y llegó claro la unión escénica tan esperada y anunciada. Así un Andrés Calamaro enteramente de negro con sombrero cowboy incluido irrumpió para según Solari “hacer ese tema que veníamos demorando”, “Veneno Paciente” que dejó en claro que los registros de ambos son tan diferentes y no ensambló como quizá lo habían previsto. Enseguida llegó “El Salmón” donde ambos sí se lucieron junto a la corriente a la que el Indio había frenado cuando acometieron con el típico cántico anti Cerati llamando a respetar a los “músicos populares que venden y nos hacen felices”. “Esa estrella era mi lujo” cantada por Andrés entregó otro de los momentos únicos que quedara registrado como la noche en la que ambos sellaron amistad sobre las tablas.

“Divina TV Fürer”, “Angel de la Soledad”, "Ella debe estar tan linda", "Nadie es perfecto" pegada a "Ñam Fri Fruli Fali Fru" y "Juguetes perdidos" oficiaron de vendaval de banderas, pogo, y saltos desenfrenados. Esos que volvieron a estremecer El Estadio de la Plata en el momento Unico: con “Ji Ji Ji” como siempre se desató “el pogo más grande del mundo”, con la hinchada más fiel de la Argentina, esa que se mueve desde y hacia donde sea en pos de venir "a ver un recital del rocanrol del país”, coronado por una salva de pirotecnia digna de Navidad, Año Nuevo o un Estudiantes Campeón de acuerdo al recinto elegido.

2007 fue el año de Soda, 2008 el del Indio. De 2009 nada se sabe, el calendario aún virgen no ofrece certezas. “Difícil la partida” resumió el Indio ante el coro repetido de “Sólo les pido que se vuelvan a juntar”.

Mientras tanto las huestes seguirán marchando tras un parate de un semestre quizá, porque será tiempo de entrar a estudios en pos del tercer álbum. Es que ya se sabe “Indio nunca estar Solari”. Sus fans pese al clamor, tampoco.