Alguien escuchará tu
remera. En el ranking de ventas de remeras rockeras (todas de negro
predominante), se impusieron las que tienen diseños de los Redondos, algo obvio
teniendo en cuenta la afluencia de público ricotero. El 80 por ciento del stock
correspondió a aquellas que tienen en el pecho diseños de la banda más grande
que tuvo el rock argentino. El 20 por ciento restante no dio margen para
diversidad... ¡¡¡Eran las del Indio y Skay solistas!!!
Chicas
bonitas. Parecía una escena calcada del rally mundial. Aunque se había
informado que no funcionarían en la apertura, ayer no sólo operaron las carpas
VIP sino también sus correspondientes escuadrones de belleza, formados por
despampanantes promotoras. Los ricoteros no tuvieron demasiada suerte con ellas,
pero que las miraron, las miraron.
Sol y risa. Bajo el
sol implacable de la tarde hubo lugar para bromas. Los uruguayos de El Club de
Tobi dijeron: “Lo bueno de tocar al aire libre es que el sol desafina los
instrumentos y uno puede meter los dedos en cualquier parte”. Pero la ocurrencia
no quedó allí. Los yoruguas le ofrecieron a la prensa un miniset de cinco
canciones, en el que incluyeron una pieza de Alfredo Zitarrosa. A cualquier
precio, quisieron demostrar cómo suenan en condiciones
óptimas.
Ranking de cantitos. En primer lugar, obvio, lo
ocupó “Vamos los redó”. El segundo: “Sólo te pido que se vuelvan a juntar”, y el
tercero “Pappo no se murió; que se muera Miranda! la p... madre que te parió”.
Parece que el grupo de Ale Sergi desplazó a Cerati en la preferencia de la
intolerancia ricotera. El último lugar fue para “El que no salta es
militar”.
Afuera, más barato. Afuera del predio, la
oferta gastronómica amplía la variedad y baja los precios. Hay pizzas por $ 6,
choripanes, hamburguesas y sandwiches de milanesa por $ 3. La cerveza por litro
cuesta $ 5 y el litro de fernet $ 7. Además, las remeras oficiales dentro del
predio cuestan $ 20, mientras que afuera las no tan oficiales se consiguen por $
15. Lástima que no se pueda entrar y salir. Hubo, por otra parte, reventa de
entradas gratis a $ 10.
El Indio, en la noche de Skay.
El tesoro de los inocentes (Bingo fuel), el disco solista del Indio Solari, fue
el más vendido en el puesto ad hoc, aun cuando no tenía precio promocional ($
25). Y sí, “la estampita” vende bien.