CRÍTICA DIGITAL - 13/08/08
Enviado por Nacho (Yo Canibal)
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POR EL CRIMEN OCURRIDO EN 1991
"EL ESTADO REABRIRÁ EL CASO WALTER BULACIO"

Walter Bulacio 

Anibal F. anunció que DD.HH. será querellante en la causa, que había
ordenado reabrir -en 2003- la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación anunció hoy que el Gobierno acatará las obligaciones impuestas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para reabrir la causa por el crimen de Walter Bulacio, el joven muerto tras una razzia policial en 1991, y para reformar las leyes vinculadas a los arrestos de menores, y adelantó que el Estado se presentará como querellante en ese caso.

"Vamos a cumplir con cada una de las razones esgrimidas por la CIDH porque para eso somos miembros de ese organismo", afirmó el ministro al asegurar que el Estado acatará el fallo del tribunal internacional dictado el 26 de febrero de 2003. También explicó que la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto 1313, por el cual se designó a la Secretaría de Derechos Humanos a cargo de Eduardo Luis Duhalde a que se presente como querellante en la causa Bulacio.

Dijo que "se revisaron 120 documentos y 4.000 fojas" con normas vigentes en todo el país sobre las facultades de detención para ajustarlas a la recomendación de la Corte sobre caso de detención arbitraria de menores, exceptuando así los hechos en que hubiera una orden judicial o un delito en flagrancia.

Fernández anunció que se cumplirá con el resto de los requisitos de la CIDH y, en ese sentido, dijo que también firmó la resolución 22/08 por la cual se instruye a la Gendarmería, la Policía Federal, la Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria a "adecuar su actuación en los casos de restricción de la libertad" de los menores de 18 años.


Entre las normas se incluye que el menor aprehendido debe ser informado de sus derechos y se tiene que avisar a sus padres o familiares, no compartir alojamiento con detenidos mayores y ser revisado por un médico en forma inmediata, entre otros puntos.

Fernández también señaló que la Fiscalía de Investigaciones Administrativas tiene el expediente sobre la actuación del comisario Espósito y una vez devuelto se resolverá la sanción que podría corresponderle que, se animó a decir, podría ser su exoneración.

EL CASO BULACIO.
Walter Bulacio, que tenía 17 años, fue detenido el 19 de abril de 1991 en una razzia de la Policía Federal, junto a otras 70 personas, la mayoría menores de edad, cuando intentaba ingresar al estadio de Obras Sanitarias donde tocaba el grupo Los Redonditos de Ricota.

El joven fue llevado a la comisaría 35 donde fue brutalmente golpeado y un día después fue llevado a un centro asistencial de la zona, donde falleció una semana después. Por el caso fue acusado el entonces jefe de la seccional, Miguel Angel Espósito, pero las dilaciones judiciales en la causa por la que pasaron más de 30 jueces concluyeron con la absolución del oficial por prescripción del caso.

Los familiares del joven, con el patrocinio de la abogada María del Carmen Verdú, de la Coordinadora Contra la Represión Policial e institucional (CORREPI), recurrieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que aceptó el caso.

En febrero de 2003, cuando se había fijado audiencia ante la Corte internacional, el ex presidente Eduardo Alberto Duhalde firmó un decreto por el cual el Estado argentino se asumió como responsable en las violaciones a los derechos humanos en el caso Bulacio.

En septiembre de 2003, ese organismo condenó al Estado argentino y le impuso una serie de requisitos de los cuales sólo se habían cumplido el resarcimiento económico a la familia y la publicación de la sentencia del organismo internacional. Y el 3 de diciembre de 2004 la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó la reapertura de la investigación del caso.

 

CLARÍN - 13/08/08
Enviado por Fer Mociulsky

Cinco años después, el Estado promete cumplir
con un fallo de la CIDH por el caso Bulacio

Lo aseguró esta noche el ministro de Justicia, Aníbal Fernández. La Corte Interamericana le había exigido en 2003 al Gobierno que prohíba la detención de menores en razzias o por averiguación de antecedentes. Bulacio, de 17 años, murió en 1991 tras ser detenido antes de un recital de Los Redonditos de Ricota.

Tras cinco años de intimaciones, el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, aseguró esta noche que el Estado argentino cumplirá con un fallo dictado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el marco del caso Bulacio. El organismo internacional, en su sentencia, había ordenado al Gobierno que prohíba la detención de menores en razzias o por averiguación de antecedentes

Fernández se pronunció de esta manera durante una conferencia de prensa. "Vamos a cumplir con
cada una de las razones esgrimidas por la CIDH, porque para eso somos miembros del organismo", contó el titular de la cartera de Justicia y Seguridad.

En este sentido, el ministro anunció que instruyó a las fuerzas de seguridad nacionales para que modifiquen las normas de procedimiento ante la detención de menores de 18 años, como la comunicación inmediata a sus familiares y la justicia de Menores, así como la prohibición a los efectivos de exhibirles armas.

Fernández adelantó que el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, diseñará un
mecanismo de seguimiento del fallo de la CIDH, ya que "se detectó que algunas provincias no están dentro de los estándares internacionales".

En el marco del caso Bulacio, la CIDH había cuestionado las prácticas y normas que facultan a las distintas fuerzas policiales a
detener menores por averiguación de antecedentes o establecimiento de identidad, contravenciones y operativos de detenciones masivas.

Walter Bulacio, de 17 años, fue detenido el 19 de abril de 1991 por policías de la comisaría 35ª en la puerta del estadio de Obras Sanitarias, antes de un recital de Los Redonditos de Ricota.

Al día siguiente de su arresto, el joven fue trasladado a un hospital sin que sus padres ni un juez de Menores fueran notificados de su detención. Su muerte se produjo cinco días después, a raíz de las torturas sufridas y las malas condiciones de arresto.

La investigación estuvo en manos de alrededor de 30 jueces de primera instancia. Por el hecho fue imputado el comisario Miguel Angel Espósito, aunque finalmente fue sobreseído por la Cámara del Crimen, que entendió que tras 11 años sin encontrarse un culpable, la acción penal estaba prescripta.