|
"TODO
UN PALO" Texto
de Ariel
Sonaban
los redondos en el walkman. Tenia un cassette gastado de tanto dar vueltas,
varios temas mal grabados, pero no me importaba…era rock.
Mi mano
izquierda, estaba fría dentro del
bolsillo, apretando el metálico brillo de un papel con merca mal cortada.
Tenia que cambiar de dealer, siempre lo pensaba, pero bueno.. era amigo, a
veces regalaba un par de papeles de
onda. Mi nariz pedía a gritos descanso..algo imposible a esta altura del
camino.
Estaba
como todas las noches apoyado en la misma esquina de siempre,
esperando..apretando los dientes, nervioso, temblando de frío. Nunca había
sentido esta sensación de angustia, el corazón a mil, los ojos que giraban
locos buscando un lugar donde fijarse. Debe ser el invierno que me esta comiendo crudo, la ropa era puro
agujero y el viento colaba por todos lados.
Mejor me
muevo, me dije, por esta esquina del orto no pasa nada y yo necesito “laburar”
algo antes de las 12, tengo sueño,
necesito dormir un poco y darle descanso a mi cuerpo gastado. Bajaba por
Castro mirando sin ver, en busca de
alguna figura desprevenida que pudiera ayudar a retirarme temprano...no pasa
nada, el frío y la noche cerrada asustaban a cualquiera. Perdido, seguía
caminando cuando la vi a ella.
Mientras
la veía acercarse, pensaba que por esa suave flor hubiera dejado la vida de
lumpen. Hice un par de promesas imprudentes pero como siempre la vida esta
llena de desencuentros y este era uno mas de ellos. Tuvimos alguna noche de
amor rapaz, pero solo eso, no quedaba otra opción si quería seguir sintiendo su
calor.
Caminaba
agitada, se podían escuchar sus lagrimas caer
..me acerque preocupado , pero ella paso como un suspiro, sin mirarme,
como si no existiera. Siguió su camino y se perdió en la esquina del infinito.
Quede parado como una estatua, con los brazos abiertos, mordiendo el aire.
¡Que noche
rara , mejor me voy a ver a la tribu del barrio, no sea cosa que aparezca el
hijo de puta de Toxi, maldito policía
del barrio. Nunca pague para que me diera protección. Yo no soy mulo de
nadie y menos de ese gordo bola de cebo. Solo pensar en encontrarlo esa noche
bizarra me puso la piel de gallina. Quería llegar a mi casa, urgente. La mano
apretaba cada vez con mas fuerza el 38 temblando, no sabia muy bien porque, no
podía parar.
Estaba
llegando al lugar de encuentro, donde tomaban algún copetín los locos de la
banda. Llego a la esquina y me encuentro con lo inesperado, dos patrullas
cruzaban la calle …las sirenas de la ambulancia se escuchaban a lo lejos y en
la otra esquina se podía ver un cuerpo tirado..
Dos polis
escribían no sé que en la máquina sobre el baúl de un auto estacionado..me fui
fue acercando aun mas..que pasó ¡?..había agitación, no quería ni pensar quien
estaba tirado en esa esquina..seria el flaco Peto, Boti..Lupo ..quien ¿?
Me sigo
acercando, intrigado, asustado…dos pasos y veo a Toxi, sentado en el asiento
del acompañante, fumando con cara de satisfecho. Podía asegurar que el fue el
que apretó el gatillo, claro, matar un sábado a la noche era una anécdota para
él, lo hacía varias veces por mes y sólo eran una marca más en la culata de su
9 mm.
Me subo la
bufanda y solo se me ven los ojos rojos, pero parecía que no hacia falta, nadie
se había percatado de mi presencia. Debía ser que estaban mas interesados en el
fiambre que sangraba sobre la vereda. Nadie se iba a fijar en mí.
Levanto la
vista y lo veo al Boti, tenia los ojos húmedos. Me mira pero su mirada parece
traspasarme hacia ningún lugar. Paso por atrás de unos árboles para que los
polis de la patrulla no me vean y me sigo acercando al cuerpo…
Cuando por
fin los curiosos se dispersan, levanto la vista y la imagen me congelo. Ahora
entendía todo..el que estaba muerto en el piso era yo, todavía agarraba el
fierro inútil en mi mano muerta, doce balas en mi corazón y la vida que se me
iba resbalando por la vereda rota.
El walkman
todavía giraba, seguro que era mi canción preferida.. “El futuro llegó hace
rato, todo un palo.. ya lo ves..”
|