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TODOS
PEINADITOS (mirada de un win izquierdo) TEXTO
ENVIADO POR VICTOR AMÉNDOLA
Desde que
tengo memoria, y más en este último tiempo por el simple hecho de encontrarme
en un letargo en mis estudios, es que me ví acudiendo a
cada sucucho under platense y cercanos halla aparecido, donde tocaran
gracias a dios ,las bandas nuestras de cada día, siempre fui de esos que
se dicen curtir la admiración por dentro lejos de encontrarme pogueando
al medio,? lo mío es mas bien win izquierdo con proyecciones
esporádicas al centro de la cancha (en términos futboleros), y
no por esto me he sentido un bicho raro ¡ ,por que a mi entender (y dono mi
cerebelo si esto no es así) no siente mas el que prende una bengala del
que no ,el que poguea del que solo quiere abrazar a su novia, el que
parece estatua, al que se menea abrazado de sus amigos y lo dice alguien que no
ha dejado de asombrarse del juego de luces, música y postales que regalan
cada una de estas fiestas, por eso es acá que quiero opinar sin buscar
coincidir en las miradas que diferentes personas pueden tener de una misma
cosa, en fin, es esta mi impresión:
En todo este
tiempo he sido víctima de acosos por parte de mis amigos que me reprochan
tener oído perpetuo, ¿que es esto? escuchar siempre lo mismo sin animo de
renovación, sin entusiasmo de cosas nuevas. “Escuchá el de calle!!"
Me dicen
casi a los gritos... o sino el mas
agresivo “a vos no te gusta Pity? Que sos caretón, te bua a matar a vo?te
vamo...” y es así?, poco renuevo la rocketeca por año. Claro,...está lo
obligado, lo que una sabe comprara original. Eso esta bien, pero también esta el
“por que carajo compre esto????” Yo no se que es?. Si la bajada de Internet o
el mp3, que hace que un argentino promedio posee mas música de la que puede oír
o apreciar!! Si bien escucho todo lo nuevo, son pocas las agrupaciones (y
en esto creo que coincidimos todos), que con el tiempo se transforman en
la banda sonora de nuestras vidas
Lo que sigue
es lo que me parece el asomo de una nueva moda imperante:
En una suerte
de raid roquero de pequeñas bandas garage y grandes convocatorias (llámese,
desde la Looser blues band hasta la mismísima Renga), la experiencia ya se
torna otra cosa, algo que esta en el aire y no gusta nada... el mecanismo que
antes aseguraba a una banda la consagración daría la impresión estar mas
aceitado que nunca, lanzándose a la caza de una nueva banda masiva.
Hoy la moda
es otra, todo se volcó a un exhibicionismo descontrolado... me atrevo a
decir, por ser más que el vecino... merced a un vació ocasionado por el
arribo y la partida de diferentes agrupaciones, que exige al cantante de turno a
exponerse a situaciones descontroladas sin sentido, hasta estéticamente
hablando, obligándose a una determinada postura como pretendiendo
ser otra cosa. Por ahí queda bien torcer la espalda (como cayendo hacia atrás)
el bracito levantado, pero la mano caída , la mirada perdida...? (o si
??..) o todo lo contrario una mirada brava de ojo de tigre, un cuerpo robusto, peinadito
a dos aguas y gestos amenazantes.
La postura no es provocativa ni mucho
menos. Es arrogante. No te confundas con lo que digo, el ego es bueno en la
medida en que uno se enorgullezca de su postura, de su tara que no le
permite hacer ciertas o determinadas cosas, y esto pocas veces es
así, lo que también es entendible lo peligroso de perder el respeto de las
masas por dos o tres palabras fuera de lugar en algún show, (cosa que se paga
con el tiempo) como los nuevos músicos que solo se limitan a agradecer.
Existe el imponerse por que sí exigiendo el exitismo (¿existe esta
palabra?) como talismán dentro de los escenarios del rock. En mi
opinión pertenecer a un viaje musical de estas características
implica entrega, diversión creatividad, en lo que se hace pero también
honestidad responsabilidad, y cordura (no cordera), es así que los
generadores de este tipo de viajes que nosotros publico agradecemos tan
fervientemente en cada presentación,deben mantenerse fuera de toda fusión con
el publico, los receptores de todo esto, cuando los roles se confunden
en la muchedumbre es cuando reinan los problemas.
En este,
nuestro rock de cada día es evidente una lucha encarnizada por el poder,
por el publico (generar un público cautivo parece ser la cultura imperante
(esto es repetido a gran escala), lo que beneficia a las agrupaciones
simplemente por que la da mas margen para discutir el porcentaje o cache por
cada presentación. ¿Y los sonidos? una búsqueda evolutiva? Para nada,
todo reciclado, formulas desgastadas rimas hasta predecibles.
Lo
que pega. El movimiento ya no es tal, todavía recuerdo y
en tiempos en que la Internet era algo improbable, como con Ferchu éramos dos
melenudos que en La Plata y aledaños merodeábamos en busca de
un conocido pirata hasta encontrarlo que nos proveería de cintas de
casette (si señora escucho bien casette) con grabaciones inéditas, recitales
en vivo y demás chucherías. Sólo nosotros sin ni siquiera necesitar
verlos en vivo, siendo que éramos dos purretes que la vida todavía no
nos curtía, sin precisar ser mas que eso, sin necesidad de ensayar un
culto que nos salía naturalmente.
La cultura rock (como quiero verla en
todo momento), está cambiando, y digo cultura por que a los integrantes de
semejante acontecimientos nos une una serie de costumbres y realidades muy
parejas y la cultura es parte de todo esto, digo del reconocerse en el otro.
Ahora la
cosa esta cambiando, la onda no es más cuánto hay, la moda, el
modelo, es dame veinte!! La pretensión siempre a más, la comparación
con otros, el campeonato del rock!!!! Hasta La
Renga en sus ultimas actuaciones se la ve teatralizando un boca a boca
que no es así, en un intento por individualizar sus shows, ponerle el mote de
mito de excepcional, generando un tipo de teatralizacion de seguidores y
seguidos, vendiendo la figurita del rock independiente. Es el rock depresivo
el yo que busco?. El de la queja como ideal y no como eslogan. (Es
increíble en tan poco tiempo en lo que se fue a transformar la Bersuit
!!!!!!!)
Las nuevas
agrupaciones (llámese Callejeros. la Mancha, Pier, este pibe Pity y demás)
son las que hoy suenan, y muchas veces reniegan de bandas
históricas, hasta en tono burlón declaran desentenderse de estas
con una
altanería que da risa.
Pongámonos
serios: El rock siempre ha dicho algo, y hoy es preferible
no escuchar ciertas cosas. La tragedia de Callejeros y su gente, la nuestra, la del palo, es ni más ni menos que la comercialización del fanatismo,
del culto de los seguidores, la bestial explotación comercial de los
sentimientos de chicos de entre 14 y veintipico de años, el vender porque sí,
el de aprovechar el momento. Era increíble ver en las fotos de los todavía
chicos no identificados tan parecidos a mis amigos, un retrato de una
morochona con un gato regordete era el calco de kary y su vaquita, el
parecido increíble de un flaco con una fender, que me hacía acordar a Fer
tratando de rasguear acordes a una vieja Gibson Les Paul, en fin... es
indudable que pertenecer a una movida independiente dentro del rock
nacional y no estar a la altura de eso se paga caro, habrá que esperar
un tiempo para entender la verdadera dimensión de todo esto. Basta mirar las
estadísticas; en más de treinta años solo un muerto vinculado al rock
nacional (Walter Bulacio), tragedias como la de la Amia se llevó solo la
mitad de números de víctimas, de la que se hablan en estos días según la cifra
que se manejan hasta hoy.
Seguramente
habrá cambios en las tradicionales fiestas paganas, el sentimiento va a
tener aditivos del tinte dramático, como si esto solucionará algo.
Como siempre se aceptan criticas, (menos algún un critico virus)
Víctor Améndola victorpity@yahoo.com.ar
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