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LOS
TESOROS DE PATRICIO TEXTO
ENVIADO POR CISNE NEGRO
Desde el comienzo, o mejor dicho “nacimiento”, del ya mítico
“Patricio Rey”, han surgido miles de particularidades distintivas alrededor de
él y obviamente alrededor de sus “marionetas” humanas, encargadas de reproducir
y transmitir sus diferentes estados de ánimo.
Desde fines de la década del setenta hasta aquel cuatro de Agosto
del dos mil uno, día en el que, sin avisar desapareció sin dejar el mínimo
rastro…realizó centenares de “no apariciones” o apariciones abstractas, en diferentes
puntos del país.
Hasta fines de los ochenta se sintió su presencia en diferentes
ámbitos de Buenos Aires, en su mayoría, lugares de poca capacidad en cuanto a
espectadores, esto hacía los “no encuentros” más místicos aún, ya que la
presencia de Patricio era casi comprobable.
A partir de los noventa, los comentarios sobre estas
actuaciones generaban mucha curiosidad, y cada vez era más el público que
quería conocer los sentimientos de aquel personaje misterioso.
Este fenómeno obligó, a que dichos “no encuentros” se realizaran en lugares cada vez más
amplios, con la contra, de que se realizarían con menos frecuencia.
Las historias de Patricio, aquellos sentimientos, esos
diferentes estados de ánimo, y por supuesto la manera en que lo interpretaban y
transmitían sus marionetas generaron cierta fidelidad inquebrantable por parte
de su público, ya sea por sentirse identificados o simplemente por el placer de
escuchar tales historias.
Prometían seguirlo donde fuera y bajo cualquier
circunstancia, y así fue…
Con esta especie de prólogo quiero referirme a la pérdida de
una de las características y si se quiere, particularidades distintivas con las
que contaba Patricio Rey hasta hace un tiempo y que lamentablemente ya no
conserva: “los discos piratas”.
Los discos piratas de los “no encuentros con Patricio” no
son sólo eso, representan e inmortalizan una misa, rescatan noches en las que
aquel Rey confesó sus pecados, deseos, sufrimientos y demás…cuando en esos
discos piratas la voz elegida por Patricio se refería a algún hecho en
particular para con el público, automáticamente el disco tomaba otro valor, y
no hablo del estúpido valor económico sino de aquel valor mítico tan especial.
Poseer alguno de esos discos, significa tener una especie de
tesoro, quién tiene en su poder tal material, lo comenta con otra persona que
lo tenga y en algunos casos lo comparte con quien considera puede comprender lo
que representa el disco.
Será muy difícil de entender para quien no haya sido
seducido por las historias de Patricio el porqué de tanto misticismo alrededor
de estas grabaciones, pero para los que sí sentimos y disfrutamos estos
materiales, significa conocer un poco más sobre los sentimientos de este
personaje invisible, y cada uno elige y decide con quien compartir tal tesoro.
Dichas grabaciones eran realizadas por los fieles que
acudían a los diferentes lugares donde se presentaban sus marionetas, de esta
manera inmortalizaban sentimientos que no estaban al alcance de quien no
acudiera a tales presentaciones, ya que Patricio permitió que sólo algunos de
sus estados de ánimo estuvieran al alcance de la masa.
Esta decisión de Patricio era respetada por sus marionetas y
así como algunas historias al alcance de la masa se transformaron en himnos
para sus seguidores, otras historias que sólo eran contadas en las
dramatizaciones realizadas lograron tener la misma o aún mayor relevancia para
los fieles.
Este pensamiento, y de alguna manera “código”, permaneció
intacto y fue respetado a través de los años por todos aquellos que tenían el
privilegio de atesorar estos materiales, hasta la llegada de internet…
Hasta aquí, el compartir un disco pirata era decisión del
poseedor del material, pero jamás se le ocurría negociarlo, sacar rédito con
algo tan íntimo era una traición, de hacer esto, aquello que representa algo
mítico para los fieles, podría caer en manos de alguien que no le daría la
importancia que representa y por consecuencia no se conservaría como un
secreto, esto haría perder todo el misterio que a tantos nos seduce…
Por supuesto la comercialización de las grabaciones piratas
existe hace muchos años, pero conseguirlas costaba un hermoso trabajo, una
búsqueda que no siempre resultaba exitosa y ese fallido resultado, generaba aún
más deseo por conseguirlas.
Al llegar internet, la discografía pirata perdió el
misticismo, poco a poco fueron apareciendo distintas misas en venta, este hecho
demasiado tentador para muchos, para otros significó la pérdida de nuestros
tesoros, aquellos secretos que tanto significan para la mayoría de nosotros.
Hoy lamentablemente se negocian con absoluto despojo
cualquier tipo de misa, con sólo apretar un par de botones, se puede conseguir
cualquier grabación, en algunos casos algo que jamás quiso el Rey, imágenes de
tales misas y hasta los momentos más íntimos (ensayos) de las grandiosas
marionetas de Patricio, están al alcance de cualquier persona, permitiendo así
que el negocio crezca, y estos tesoros se pierdan o mejor dicho…ya no sean
tesoros.
Cisne Negro
(santitino@hotmail.com)
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