¡SEAMOS ARGENTINOS!
TEXTO ENVIADO POR NACHO IB
 

El otro día me pasó algo raro, mientras todos estabamos eufonizados por el comienzo del mundial, y por el festejo de los 28 años del campeonato del mundo ganado por Argentina, enseguida se me vinieron a la cabeza palabras de alguien que dijo algo así como que cuando todos gritaban y festejaban el campeonato en River, a pocos metros otras personas gritaban pero no precisamente con ánimos de festejo. Eran los secuestrados de ESMA.

Puede ser que influenciado por mi segundo intento de lectura del libro Nunca Mas (la primera fue abortada por mi imposibilidad de leer esas terribles crueldades narradas) y por la repentina euforia de argentinismo que denoto en el aire (movida o no por el aparato político actual) se me abrió la cabeza y empiezo a ver cosas que antes no veía. El otro día asistí a la fiestita del 25 de Mayo de mi hijito Fede y cuando ví entrar la bandera de ceremonias escoltada por 3 pibitos con todo el orgullo que se puede sentir a esa edad (seguramente tanto o mas que cualquier adulto) te juro, se me cayó una lágrima.

Con esto no quisiera generar ninguna polémica, solamente decir que hay un mundial de futbol que Argentina quiere ganar, pero que acá en casa, hay otros campeonatos que también deberíamos querer ganar: el campeonato de la pobreza, el campeonato del olvido, el campeonato de la herencia a nuestros hijos, el campeonato de los valores y para todos esos campeonatos también hay que ponerse la camiseta argentina.

Seguramente yo no soy la persona más ejemplar de todas para hablar de sentimiento y obra patrióticos, intento poner algo más que mi humilde granito de arena.

Que tiene que ver esto con los redondos? Porqué publicar algo así en esta página? Acá hay gente común, gente que no está en el cielo con pooles de venecita antigua, gente que se banca la noche porque tiene banderas de lienzo blanco en su corazón, porque piensan mas allá de lo que el TV Fürer manda ver. Y que si vé los ticks de revolución que salen de las letras, entonces piensa mas o menos como yo.

Un Abrazo ricotero.