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"LOS
REDONDOS SEGÚN CARLA" Texto
de CARLA
Hacia los 70 del siglo 20 en los bares del under
platense algo se forjaba despacio, en silencio. Solo unos pocos sabían del gran
rey patricio que en ese entonces era un don nadie. Pero un día ese hombre cazo
un filo groso y se las pico con su Súper sport hacia otras tierras. Su vida
había cambiado y dejo en banda a unos
pendejos que laburaban para el. Desorientados, pero con algo en común, la
música, mejor dicho, el rock. Ese que te sacude, lo que te agita, ese rock. Esos
muchachos siguieron adelante peleando, pero no para salir a la superficie, eso era y sigue siendo lo de
menos, sino para que por toda la eternidad el rock sea un estilo de vida. Libre,
de lo mas variado, pero que hoy sin duda, de toda esa cultura hay algo que sobresale y que jamás se
olvidara. No vamos a dejar que se detenga ese grito que alguna vez aulló que no
lo soñó. Que no calle la voz de la lucha por la libertad y la no violencia,
violencia es mentir dijo esa misma voz.
El portador de aquella peculiar voz es
un chabon a los que los conocidos lo llamaban “el indio”, un tipo sin
prejuicios. El hacia la suya, pero cuando le ponían limites, él de lo más feliz
de la vida los rompía y seguía su camino. Jamás hizo caso a reglas, lo único que tuvo en cuenta fue
esta frase: “cuando venga la muerte, tiene que encontrarme vivo”. Esperemos
que la parca jamás lo encuentre. Si osamos mencionar a este tipejo, no podemos
obviar a su compañero de toda la vida, Skay. Su encuentro fue muy casual y su
amistad duro demasiados años como para ahora seguir soportando el estar juntos
hoy, aunque el cariño es el mismo de siempre.
Este tipo hacia con 6 cuerdas atadas a un palo magia pura, nos emociono y
lo sigue haciendo con esos garabatos que eran
el acompañamiento perfecto para la voz anteriormente citada. Lo que contaba esta voz eran historias
creadas por este dúo que le dio vida a nuestro rock, señores hablo de:
indio-skay o Solari-Bellinson como ustedes prefieran.
Pero faltan aun demasiados personajes por mencionar. La
Negra Poly completa el trío-celestial que le devolvió la vida al prófugo
Patricio. Esta enigmática mujer curaba los más horrorosos del negocio que
vendría años mas tarde. Su luz
animó a varios caídos y los levantó para
no dejarlos claudicar jamás. Ella fue y
es la compañera del corazón de Skay y
amiga del indio. Hay que citar también al pelilargo bigotudo del bando, un tipo
al que le dicen Semilla, excelentes sonidos le saca al petiso no por nada le
dicen el bajista de 10.000 dólares. Al grupo de amantes del rock se le suma el
“Arcano” Sidotti, valiente triturador de
tambores enojados, con su ritmo manteca le marca el pulso a los pibes. Y el
magnifico quinteto se completa con “Herodes” Dawi, el supersaxo “aeroflotito”
que hizo gotear a más de uno con los
gritos que le sacaba a ese mal
aventurado silbato.
Estos son los que hace hasta unos felices años atrás le
daban vida a este Patricio querido, sentido a nuestra vida y emoción a nuestra
alma. Pero los primeros años estuvieron
grandes amigos que por motivos
desconocidos no siguieron con ellos pero que nunca olvidarán como: el Piojo
Avalos, Tito Fargo D´aviero, Willi Crook, Fenton, Chirola y Ventura entre otros
que aun los recuerda mi corazón pero no
mi mente. Y todavía falta el que decora
nuestra alma con sus mejores formas y colores. Hablo del Mono Rocambole a quien
le debemos la cáscara de esta naranja que viene rodando, montada a un gran tren
especial, desde hace ya más de tres décadas. Y aunque estos tipos dejaron de
empujarla hace tiempo, las bandas siempre estaremos allí para darle un nuevo
empujón.
Carla 14 años Ciudad Jardín, El
Palomar
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