Entre las tinieblas se hace notar, amen del paso del tiempo y del
olvido de muchos hipócritas, la luz de patricio rey y sus redonditos de
ricota.
La diferencia entre esta luz, que ahora no ilumina como antes, y
los esporádicos destellos de sus colegas, es que, por más que la banda se haya
separado hace mas de 5 años, esa luz no se apaga, no deja de iluminar a sus
fieles seguidores.
La historia sepultó a decenas de míticas bandas y
artistas, desapareció de la memoria de muchos argentos para siempre a grandes
que en algun momento marcaron un antes y un despues, y que hoy solo viven de las
dádivas de las grandes emisoras.
Pero este rey incansable no dejo, al morir, a un solo sucesor, no
señores, dejó a millones de principes de ricota que mantienen inalterable el
orden que imperaba durante su largo reinado de 25 años. Fieles sucesores que lo
mantienen vivo en misas paganas en su honor, milles que ondean su estandarte en
remeras, millones que avivan la llama eterna de la mitica banda argentina por
exelencia.
Hoy, la luz no será tan potente como lo supo ser, pero, sin
dudas, no se apagó ni lo va a hacer... No mientras existan generaciones de
soldados de ricota. No mientras millones de seguidores sigan coreando sus
temas. No mientras la escencia ricotera corra por nuestras venas haciendonos
sentir, en cada tema, como si estubieramos en los años ochenta en un pub de
Buenos Aires; o en los años noventa, en un colosal Obras o en un Imperial
Monumental... es asi, solo eso, mas que una frase pero menos que un renglon;
simplemente, patricio rey y sus redonditos de ricota, rey por espacio de 25
años, rey que nos legó su hegemonia y que está, hoy, en nuestras manos
conservar.