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EL INFIERNO ESTARÁ ENCANTADOR
ESA NOCHE ENVIADO POR MAITE
PIGINI RIVAS
Buenos
días en este Hermoso Día (que va a ser)!!!!
Desde un Universo Redondo inmerso en un Mundo
Cuadrado te esta hablando uno más de los tantos
discípulos de la religión, en la cual (a diferencia
de las convencionales) no somos indefensos corderitos
sometidos a que los otros nos chupen hasta el
último centavo.
Nuestro
Dios Solari no saca provecho de nosotros, porque
en definitiva, a la hora de ver crecer las flores
desde abajo, a él también lo van a almorzar
los gusanos.
Tengo
buenas noticias, hoy no voy a necesitar robar
puta guita para poder asistir a la misa del
4. No voy a necesitar robar nada, ni siquiera
un bondi que desvíe su camino a Finisterre,
para dirigirnos a Córdoba Capital. Tampoco voy
a necesitar una sagrada remera rockera a la
que nadie va a escuchar, una botella para bardear
a los ratis, un auto guapo que venga a buscarme,
ni un toque por si las moscas van al recital.
Ni siquiera voy a necesitar las estrellas ahí
nomás para romper las cadenas del dolor como
un preso político y escapar de ésta cárcel,
en caso de que caiga tal como ocurrió con Wálter.
Sólo voy a necesitar lo que yo ya tengo: esas
banderas, sedas de sedas, que llevo en mi corazón,
esa pasión ricotera que hace poguear hasta al
payaso de la Cajita Feliz.
Mi
perro me espera en casa, y mi amor -que no viene
de Francia, es bien criollo- duerme en mi cama
hasta mi regreso. Alrededor del reloj, el tiempo
se nos está pasando lento, y bueee, Un Recital
De Los Redondos Cuesta Tiempo De Espera... tal
como Vivir Cuesta Vida. Tantos rockeros bonitos
y educaditos se van a morir escuchando el noticiero
para ver qué pasó ese viernes, y van a esperar
ver el recital por su t.v. führer (ja-ja-já!!!).
Para otros, éste va a ser sólo un efímero capítulo
más en la historia, pero para nosotros va a
ser Patricio Rey regalándonos una vez más un
pedazo de estrella lujosa, komo si realmente
las bandas comiéramos de la real manzana.
Tal
como aquel River el año pasado, plagado de pibes
de los astilleros y de hijas de fleteros, de
negritas que bailan hasta el fin, de tipos de
que no enceran nunca su bastón y que tienen
cigarros de los que no caen cenizas, de tipas
rapaces, de negros Atilas y de amigos groggies
sin destilar, y con sheriffs en las puertas
pretendiendo masacrar a los renegados hijos
de Alí Babá. Recordemos, amigos, que no vale
nada ser la nueva banda si andamos trepando
radares militares. Somos parte de éste carnaval
(no vamos a decir que no), pero procuremos no
alimentar a la emulación a la que adhieren casi
todos los argentinos. Reconozcamos que somos
seres humanos y que, por lo tanto, el infierno
de Luzbelito es un espejo para nuestra vergüenza,
pero aún así: no transemos, rajemos del cielo
y seamos simplemente Las Bandas del Indio Solari.
Somos los hijos de puta que van a beber
de sus aguas y, ya sabemos, los hijos de puta
no descansan nunca. Pase lo que pase afuera,
ADENTRO FIESTA.
M.P.R.(7-01)
MAITE
PIGINI RIVAS maitepr_13@hotmail.com
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