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FUEGOS
DE NOVIEMBRE TEXTO
ENVIADO POR SOLEDAD POLITO
Con un susurro muy especial,
me das más. Y en la fantasía que eso provoca de la nada a la gloria me voy.
Volver a verte fue algo que
no lo soñé, y en el viento frió de la ciudad, me ofrezco mejor que nunca.
Eres un tipo hipnótico y siempre
alcanzas el TAC. Vives atrapado en libertad,
pero ganaste ser un pop violento que guió, un gran estilo siniestro. Y es verdad, tu ciudad te
tiene preso. Por eso nos escribes todas esas canciones, con música para
pastillas.
A veces rasgo la alfombra por
tu amor, y por suerte, siempre te tengo a mi lado, que sos mi dios, y así me da más.
Deberías ponerte a pensar,
que el tiempo es efímero y que corre el tiempo, en la ciudad. Pero con solo escucharte,
seis minutos, se que todos vamos a contestar.
Lamentablemente, esto es una
cita a ciegas, y a veces desde acá abajo es la peor. Mi dios, no juega dados,
canta quizás? y no se si esta a mi favor. Pero para vos, se que esto esta muy Shangai. Y la verdad, te prefiero
igual, pero nacional.
Tu voz llega, se convirtió en una hermosa dotación vital
para nosotros. Aunque eso es súper lógico,
yo y mi corazón sabemos que sos mi héroe la gran bestia pop. Por las noches te
pienso y encendes en sueños mi vigilia. Por un pipa del 9 arrancaste,
y no paraste. todos tus peligros sensatos son noticias de ayer.
Retornaste, algo latió, se sintió,
y de seguro fue mi corazón. Saliste, el mudo con tu voz
era un ciego como yo, y en la noche de noviembre, te deseamos, buena suerte y más
que suerte. En ese momento, nada importo,
y todos dijimos vamos las bandas.
Me encantaría morder el tallo
de tu rosa y compartirlos con los ricoteros entrenados. Vos fuiste el animador del
juego y el condimentador, porque vos sos mi estrella y me diste el lujo de
conocerte.
Esa noche no nos dimos nada más,
pero más de 48.000 gestos estuvieron presentes. Eres un toxi, taxi, que viene
y va, y entre sombras, te vemos de vez en cuando. Pero, nos encanta tu amor francés,
conviertes el lujo en vulgaridad.
Para emborracharnos tanto de
voz, que sobrios no te podamos ni hablar. Saliste varias veces de la
pista a respirar, pero abajo te esperábamos como siempre.
Yo me fui a ver el mejor
recital de rock and roll del país, ya que no somos vencedores vencidos y
todavía tenemos la esperanza de que nos vuelvas a tocar.
Tu publico, cuida por vos las
puertas del nuevo cielo .Un desayuno de campeones ordenas, pero no olvidas, a
los que estamos acá.
Todos sabemos que ya sufriste
cosas mejores que estas, entonces descubriste tu don que te presento a tu ángel
de la soledad. El que te acompaña siempre y te pide que bailes por sus penas.
No debe ser fácil, convencer
a masas de tus verdades, pero en ciertas cosas el diablo siempre es neutral.
Hoy por fin tu pueblo ricotero
te volvió a escuchar, ya que la última vez que nos viste no me gusto como nos
despedimos, tus labios daban rocío y no bebí.
En el pogo más grande del
mundo es donde quiero estar, cuando el fuego crezca. Ya que nos hiciste ser
corderos de tu gran estilo. Y solo quiero que bailes, te
digo. Nunca le robaste una alegría
a nadie, a nadie en especial.
Pero verte a menos de 3
metros, era imposible, y detrás de tus oscuras lentes, podía divisar de quien eran esos ojos. Mi amor, la libertad es fiebre
y vas a bailarla siempre en mi rock yugular.
Siempre van haber banderas en
tu corazón, ondeando luzca el sol o no, las veas o no, siempre van a llevar tu
nombre. Pero las despedidas son esos dolores dulces, y te
dejamos ayer, sin saber hasta cuando podríamos volver a verte. Para recordarte siempre en
esa canción de amor que nos da consuelo.
Sabemos que eres un profeta
cruel pero nos enseñaste a muchos de nosotros, que si no hay amor, que no haya
nada, alma mía. Eres el gran héroe en Berisso
y te llevamos en cada palabra, en cada aliento.
Ojala esta vida sea eterna,
para que estés siempre, solo le pedimos a la vida que no te duela.
Te vimos brillar en la gran
barra americana que no deja de sentir la misma pasión que nosotros. SOS dueño de grandes fuerzas
de amor, por tu poder. Pensando en vos siempre
estamos, siempre extrañándote.
Hoy ya solo nos devolviste la
alegría, y te decimos adieu bye, bye.
Y te esperamos hasta siempre
para que nos silbes el gran rock que hiciste nación.
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