|
DÍA DEL CORDERO ENVIADO POR DANIEL
ALBERTO
Bitácora
del (Gran) Capitán
Módulo
primero Ignoran
que pronto morirán, son muñecos de paja encadenados.
Módulo
Segundo Pisar
un cable y sentir un leve delay que no te asusta,
sino que te ayuda, lo que no mata fortalece,
y, después del delay milagroso, estoy vivo.
Entonces soy mas fuerte que hace 5 minutos.
Y por eso me doy cuenta que la vida es un delay.
Me doy cuenta que esas caras son caras y nada
más. Me doy cuenta que un delay te puede abrir
los ojos después del dolor.
Módulo
tercero Sigo
pensando en el delay. Casi que coqueteo con
él. ¿Es normal? No hay respuesta. Seguiré preguntando.
La incertidumbre a veces puede ser peor que
una certeza dolorosa. A veces no. Pero todavía
no aprendimos a mover las agujas del reloj hacia
el otro lado.
Módulo
cuarto El
Delay salvó mi vida.
Módulo
quinto -Nota
aparte- aquello que no controlamos, nos controla,
mejor no esforzarse en dejarlo de lado. El esfuerzo
por ignorar lleva aquello a un primer plano.
Revolviendo
la ensalada de mi cabeza.
Módulo
sexto Milagrosamente
pasaron 23hs y recién ahora pienso en el delay.
Canciones de inocencia dejada de lado me ayudan
a entender que aquellos tienen que entender
que nada es para siempre, y que todo puede terminar
de una u otra manera. Canciones de un nivel
artístico algo menor pero muy efectivas en el
espíritu plantean otra pregunta interesante
de responder. ¿Qué la hace interesante? Por
supuesto, el hecho de no saber la respuesta.
Módulo
Séptimo ¿Qué
pensará el delay de mí?
Módulo
Octavius No
tener control sobre nada y creer que tenemos
control sobre todo... le decimos la vida. En
definitiva, ¿Qué es el control?
Módulo
Noveno Estoy
algo mejor. El tiempo lo destruye todo, pero
también cura todas las heridas. El tiempo, tremendo
invento sabandija.
Módulo
Décimo (ó Dexim) Gracias
Delay. Ya puedo dormir tranquilo.
Cierre
de bitácora.
Daniel
Alberto PD:
verdaderamente pasó eso. Pisé el cable de mi
guitarra, se desenchufó y quedo el delay
del tiron de la ficha... y salió eso |