DESDE CYBERSIBERIA

Desde la infinita circulante circunferencia adyacente de Cybersiberia, desde los seres no son humanos; humanoides, gigantoides, rarezas y fracciones de belleza conviven en una armonía utópica. Sin embargo sin duda alguna quienes promueven y llevan la bandera por sobre todas las banderas y todo ser vivo alguno confía en sus palabras de fidelidad eterna, Son los Redondos.

En esta eterna circunferencia se encontró algunas estrofas plasmadas en algún papel que demuestran pequeñas imágenes y alguno sentimientos que proliferan conocimientos, no todos son de los mejores, pero sin duda tienen la simplicidad necesaria para acortar la distancia indefinida entre dos puntos.

No me digas Adiós
Pues nunca pude verte,
Tengo de ricota las venas
Soy redondo para siempre

Un casette en una grabadora
Fue allí, te conocí,
Pegadiza magia soñadora
Tarareando JIJIJI

Destino azaroso que me espera
Cuando esta tierra siente un pogo,
Todo cimiento tiembla
Del sonido de amor me ahogo

Quien muera despierto
Quién sueñe mañana
Se mueve a los compases eternos,
Sobre sabanas la calma

Redondo un día se nace
Te das cuenta en un espejo,
Que vivís una vida
Que soñaste hasta ser viejo

Buenas nuevas nos prometen
Que volveremos a mutar
Le pido a dios que no me quiere
Que se vuelvan a juntar.

El escalofrio invade mi cuerpo, los ojos de lagrimas se llenan (pero no caen), y ahí me pregunto si alguna vez tuve razon, si todo lo que pienso esta bien, si mirar cinicamente todo lo que me rodea es un buen síntoma, ¿estoy bien?.

Alguna vez se escucho en algun lugar que “si puedo hacer cosas con vos, cosas lindas con vos, difícilmente haya un precio mayor sobre todo si estoy en la vida para ser conmovido”. Cuántas veces en el lapso de nuestra existencia somos o estamos conmovidos sabiendo que nos arrebatan nuestro estado de animo, pero nos damos cuenta a tiempo, y miramos el cielo, y la leche se corta. De Ricota venimos; Ricota somos.

 


 

Nambulú