LA CRUZ REDONDA
Una carga social que nunca deseamos

TEXTO DE PETO Y RULO, ENVIADO A HORA CLAVE
 

Hay un límite para todo. Estamos cansados de escuchar siempre lo mismo y de que nos traten como lo peor. Estamos cansados de que de los dos mejores shows que el rock puede ofrecer en nuestro país sólo se hayan escrito dos renglones en algún pasquín perdido. ¿Por qué  no se reconoce a los Redondos como debiera ser?

"En los recitales de Los Redondos hay droga",
escupen los periodistas pacatos de nuestros medios de información.

Los Redonditos decimos que sí, hay droga, pero no más de la que la que puede haber en un partido de fútbol, no más de la que consume la clase alta de nuestra sociedad, no más de la que hay en el ambiente artístico que los medios idolatran, no más de la que se compra o vende en cualquier esquina de nuestro país. 

"En los recitales de los Redondos corre el alcohol" susurran voces anónimas.

Los redonditos decimos que sí, que corre el alcohol en todas sus formas: tetra briks, envases cortados, latas, termos, y cualquier otro elemento que sirva para almacenar un poco de vino, cerveza, algún licor y quizás whisky para algunos privilegiados. Pero nos preguntamos: ¿sólo en nuestros recitales hay alcohol?. ¿No hay alcohol en los boliches? ¿No hay alcohol en las bailantas? ¿Ni en otros recitales? ¿Las familias qué toman con las comidas.... jugos diet, el vino de Mirtha Legrand de Tinayre, vino de misa?

Por favor, el alcohol es sólo un medio más que los ricoteros usamos para simbolizar nuestra unión de espíritu, así como usamos los cantos para expresar nuestra devoción incondicional y de la misma manera que empleamos remeras de todos los colores y formas para decir en un lenguaje visual que somos ricoteros y que nuestra vida se rige por principios ordenadores que el sistema no puede tocar: el placer, la protección del estado de ánimo, la mente clara y despierta para que no se nos engañe fácilmente.

"En los recitales de los Redondos hay forajidos y ladrones", dice el gallo malo.

Será porque en las filas de la misma policía son todos santos y cualquiera puede arrojar la primera piedra. Será porque ellos nunca cometen excesos, nunca roban, nunca se drogan, etc, etc, etc... Los Redonditos decimos que sí, que hay forajidos, hay ladrones, hay trolos, hay lesbianas, hay paralíticos, hay familias, hay gente de 12 a 60 años (miren a la abuela que estaba en la platea superior que fue ovacionada por la gente el domingo), hay chicos y chicas, y también hay gente normal. Pero todos van a conmoverse por dos o tres horas con la música de su corazón, a estar con su gente y con gente nueva, a convivir y compartir la experiencia de una nueva misa donde todos nutrimos nuestro ánimo, nuestro cerebro y donde cada músculo de nuestros cuerpos queda temblando por haber sufrido un alud de sensaciones inexplicables.

Por supuesto que te meten mano en los bolsillos, hay pungas y rateros, seguramente habrá alguno que cargue con alguna muerte encima y también debe haber gente en estado de inocencia pura.

Pero los redonditos nos preguntamos: ¿Acaso no hay ladrones de traje y corbata que nos roban fortunas a diario? ¿O ahora todos los políticos y empresarios son honestos? Encima los votamos y vamos a apoyar la candidatura en las marchas de quienes terminan robándonos en la cara. Lo peor es que la sociedad no está determinada a tomar una actitud respecto a esto y el molino sigue dando vueltas, generando pocos ricos y muchos pobres.

¿No estamos cansados de escuchar promesas por más de 40 años? Abramos los ojos.La manteca ya no está en los bancos. Reafirmamos: hay forajidos y ladrones, pero no más de los que hay en cualquier estrato social de la Argentina.

"En los recitales de Los Redondos  siempre hay disturbios" dicen los medios alarmados y alarmistas.

Los Redonditos decimos que sí, que suele haber hechos de violencia. ¿Acaso la policía no los generó en Mar del Plata? ¿No hay manifestaciones violentas en la Argentina? ¿No hay partidos de fútbol violentos cada domingo? ¿No hay fans golpeadas y heridas en recitales de Luis Miguel, de Enrique Iglesias o del muñeco de torta de turno?

Basta de ser hipócritas. Todos sabemos que Los Redondos venden. Y los periodistas, burdas marionetas mediáticas, buscan trepar a través de cualquier noticia, no importa si es una muerte o un recital de rock. Ellos quieren ser el centro de la escena y viven en función de lograrlo. Es una pena que se les vaya la vida en tan poca cosa. Es triste ver gente incapaz de conmoverse ante una letra que te toca el alma. Pero más triste es que esa misma gente la trate de explicar asociando sus versos con el comportamiento de los seguidores de Patricio.

¿Como explicar lo que se siente cuando 70.000 personas cantan? ¿Como traducir la poesía de Juguetes perdidos?
¿Como no emocionarse al escuchar
Motor-Psico? ¿Cómo enseñar a ser redondo?
No podemos. Simplemente lo sentimos y eso nos basta.

Desde MUNDO REDONDO... Peto y Rulo.