ARQUITECTURA REDONDA
TEXTO ENVIADO POR PABLO SCHIAFFINO

La nueva a-temporalidad: El soberano Patricio.

Solari, allá hace mucho tiempo, apelaba a las dulces hirientes palabras: no somos ideología. Que cierto, tan cierto. Patricio Rey jamás puede ser ideología, porque no se vale de verdades absolutas propias de una dimensión temporal, sino todo lo contrario, Patricio Rey se edifica a través de una estructura invisible, de un no concepto, no tiene un rasgo distintivo de un pensamiento propio. Las letras, la eterna poesía, era simplemente un residuo de representaciones mentales forzadas por la configuración mental de aquellos sujetos que habían sido encomendados para transmitir el mensaje: Solari y Beillinson. Venían, proponían, hablaban por un buen rato en las eternas misas ante miles de discípulos que sentían atracción por ese mensaje aun descodificado. Patricio Rey venia a romper las estructuras (sentíamos no lo pensábamos) de nuestro espíritu que ya había nacido tarado por las ideas diametralmente opuestas que sentíamos en este mundo converso. Ponían a nuestra disposición pequeños elementos para que lo recordáramos de vez en cuando, algunos de ellos como GULP, OKTUBRE culminando en MOMO.

No te traicione Nene.

El mensaje podía ir cambiando ante los receptores que escuchábamos con la mente. La adaptación de Solari ante los nuevos esquemas no podía ser del todo comprendida por los primeros discípulos: ¿Qué es eso? ¿Hay maquinas en esta canción? Solari puede ser tan cínico que ataca al mundo doblegado por la tecnología utilizando su mismo medio de cambio. La naturaleza determina nuestra conciencia y no al revés, no había nada de malo que ahora la poesía venga tecnificada, pues acaso aquel bastardillo rocanrolero de Bang bang también se correspondió a las estéticas de su tiempo. Cambio el lenguaje, evolución siguiendo las leyes naturales de nuestro mundillo, no todos los vieron, los necios condenaron.

Algún día esta vida será hermosa.

Parecía que esa frase, incluida en el tema Sherif de Momo Sampler era una despedida. Y lo fue. Los emisarios de Patricio decidieron tomar caminos separados. Cada uno tenía que eyacular su magia, a su manera, llevando el mensaje, inundando las almas de poesía por territorios no similares. Si, un poco de subjetividad, me incline en lo personal por el mensajero calvo y de gafas, con ojos tristes. Su ritual en la plata me dio larga vida para rato, desato esa tormenta interna que tenia, que trono por el dolor. Nadie lo niega jamás, que los emisarios se vuelvan a juntar, pero eso será solo, cuando Patricio Rey decida emerger de su tumba de arcilla…  

Pablo Schiaffino