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Revista LA MAGA - 09/09/1998
Entrevista por Fernando Sanchez y Daniel Riera


"CADA UNO PERSIGUE SUS PROPIAS UTOPÍAS"
 

Mercedes Sosa, Víctor Heredia y León Gieco son lo más representativo del denominado "canto popular" argentino. En plena campaña para promocionar susrespectivos trabajos, Sosa, Gieco y Heredia se detuvieron para reflexionar sobre la función del artista popular, su público y sus contradicciones.

MERCEDES SOSA: Yo ya no quiero modificar nada. Cada vez que apoyo a alguien, fracaso. Siempre pierdo. Y tengo miedo de que digan que apoyo a alguien por plata. Eso es muy doloroso, porque si yo hubiese querido tener plata no habría apoyado a la gente que apoyo. Si usted no tiene ni el respeto de su gente, ¿para qué quiere plata ...? Yo creo que lo más importante es leer, tener una cantidad de libros, una cantidad de discos, admirar a alguna gente que lo admiren a uno. Yo, la verdad, tengo ganas de largar todo: esta casa, la de Madrid, e irme a una playa muy sencilla. Ir a Santa Teresita, que me gusta mucho, y no hacer nada, escuchar música, leer y nada más.

Pero no lo hace. ¿Porqué?
SOSA: Porque tengo responsabilidades. Todavía soy responsable.

¿Cómo les cae tener que ira la televisión para promocionar sus shows?
SOSA: Yo tuve que ir solita mi alma a cantar con Tinelli. Es muy duro cantar ahí... Uno mira esos globitos, y mira las caritas de la gente que maneja esos globitos...

HEREDIA: ¿ Sabés qué pasa cuando no estás en televisión? Recién fui a comprar cigarrillos y el quiosquero me dijo: "Negro, ¿dónde estabas? ¿Seguís cantando? ¿Abandonaste?". Si uno no aparece, la gente que prende todos los días la tele cuando llega de su trabajo siente que uno no está, que desapareció.

SOSA: Yo leí algo de los Redonditos de Ricota, a los que en mi vida los escuché: ellos jamás han hecho televisión, pero llenaron Huracán con 50.000 personas. Entonces mi cabeza empieza a pensar: ¿Qué les pasa a los Redonditos de Ricota? Yo me llamo Mercedes Sosa y tengo que trabajar con mis músicos: ahí hay una diferencia. Ellos son tres personas y juegan a que no hacen televisión, no hacen promoción: si llenan está bien, y si no llenan, está bien también.

LEON GIECO: Sería bárbaro que nos pasara lo que a los Redonditos, pero ellos no laburan como nosotros. Yo sé que saco un disco y que voy a tener que atender a toda la prensa para poder vender el disco. Ellos no hacen nada de eso.

Siempre dependieron tanto de los medios?
GIECO: Para mí fue siempre así, y para los Redondos también. Yo los conozco desde el 73 y desde entonces no querían hacer nada, y ellos siguen sin hacer nada y yo sigo haciendo todo eso.

¿Sienten que fracasaron?
HEREDIA: No, creo que conseguimos un poco menos de lo que pensábamos.

GIECO: Somos unos más que luchan. Si no hubiese lucha, estaríamos mucho peor. Hay mucha gente que lucha: en la ecología, en los derechos humanos, la que va a trabajar todo el día como un burro. Nosotros luchamos igual que ella. No podemos pensar en el cambio grandilocuente del mundo. Hay cambios cotidianos. Vos ayudaste a una persona a solucionar un problemita y ya está, es una buena cosa.

SOSA: Tampoco hay que pensar como los tipos que dan limosna y nada más... Nosotros pensábamos que el cambio tenía que ser grande, pero a eso se lo tomó como la lucha armada, y al final se dieron cuenta de que tampoco es el camino. ¿Y cuál es?

GIECO: Pasa que a la edad que soñábamos eso creíamos que Neruda era el mundo. Y ahora nos damos cuenta de que Neruda no es el mundo, que era un gran poeta pero que todos los pobres del mundo no leen a Neruda. Pero hay gente que pone un puesto sanitario en la esquina de su casa y esa para mí es una lucha tan grande como la de Neruda.

  

 

10/1998 | PETO y RULO, desde la Ciudad Prohibida