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Clarín. Suplemento Sí. Viernes 19 de octubre de 2001

SÍMBOLO PATRIO
PASADO Y PRESENTE DEL ROCK NACIONAL INDEPENDIENTE
Desde la iniciativa familiar del grupo M.I.A. en los 70 al éxito de Los Piojos, pasando por la masividad de Los Redonditos y la PyMe familiar de El otro yo, la autogestión es una marca propia y distintiva del rock argentino.
Aquí, su historia completa en la voz de sus protagonistas.

 

PAIS INDEPENDIENTE

Mañana Los Piojos batirán records de convocatoria 2001 y escribirán el ultimo hito del rock autogestionado, una historia que se remonta a los 70 y que tiene en Los Redondos su mayor exponente y un caso único en el mundo.

Sabían que existe una relación entre el famoso “Voto bronca” del domingo pasado y el éxito del rock independiente argentino? Los que, descontentos, pusieron sus boletas desde la izquierda hasta Clemente (sí, el bichito de Caloi, porque “no tiene manos para robar”) se quejaron pidiéndole una “integridad” a sus diputados que el rock encuentra en aquellos que se hacen solos y de abajo sin lucrar de más con su música. “Vote independiente” parece ser el eslogan exitoso cuando el grupo más importante del país fabrica su disco de manera artesanal (caso Redondos, único en el mundo). O en este mismo 2001, cuando Los Piojos, la banda más convocante del año en Capital, rompe su récord juntando casi 60.000 fans en dos próximos Atlantas (ojo!: las entradas de mañana están agotadas!) sin multinacional que la apoye; cuando la gira nacional más grande de la historia se la bancó El Otro Yo todo a pulmón y cuando las revelaciones musicales llegan desde las costas de la autogestión como la solista Mimí Maura y el emocionante trío Entre Ríos (liderado por Sebastián Carreras, el mentor del sello Indice Virgen).

La cuestión parece, es hacerse solito y “no transar” ni con discográficas, ni con agencias, ni con sponsors ni con el Estado. Pero la táctica no es nueva: arrancó hace 25 años, cuando un colectivo de músicos (entre ellos, un adolescente Lito Vitale), técnicos y artistas se autobautizó M.I.A. (Músicos Independientes Asociados) poco antes de lanzar un disco cuya tapa se fabricaba a mano y se vendía personalmente por correo. Según recuerda hoy la “mamá” de M.I.A., Esther Soto, la premisa era: “Primero Arte y segundo Negocio: lo nuestro era sobrevivir resguardando nuestras intenciones estéticas sin olvidar que si desconocés como funciona el negocio, acá desaparecés”. Al mismo tiempo patentaron la empresa familiar y la Pyme rockera.

Ahora, hay un símbolo de esa autogestión (léase grupo o solista que decide crear su propio sello y su propia productora): el mameluco que usan los de El Otro Yo. Y los que demuestran ser obreros de su carrera, obtienen apoyo a cambio. Aquellos para los cuales no hay un público allá afuera, sino “uno de los nuestros” al que le tocó estar debajo del escenario. De esto se trata pertenecer a “las bandas” ricoteras, ser un “Piojoso” o un “Otroyoico”.

Hoy, que la moda mundial es mostrar cínicamente cómo una banda es producto de la manipulación de la industria (ver los títeres de N´Sync o la serie “Popstars”), los nuestros defienden sus sellitos discográficos (Patricio Rey Discos, El Farolito, Besótico, Ugly, Silly) mientras trabajan rodeados de amigos y familiares (la negra Poli es el ejemplo máximo: la mujer del guitarrista se encarga de toda la parte “organizativa”). “Nos critican que nuestros plomos no son muy profesionales, pero nosotros en vez de tener al asistente genio, preferimos pasarla mejor al lado de gente de confianza que con imbancables.”, milita el piojo Andrés Ciro.

Desde el origen, madres y padres son importantes a la hora de declarar la independencia: Don Vitale padre hipotecó su casa para pagar las grabaciones de M.I.A.; Lito Nebbia armó el estudio en casa de su mamá y los Aldana van a la caja en los shows de El Otro Yo. Se nota que ser independiente no es solo amateurismo adolescente, no? El gran temor pasa por tener empresas monstruo como intermediarios y eso trae problemas en la instancia “Distribución de discos”. “Para algunos va a sonar contradictorio, pero tuve que recurrir a una distribuidora grande como DBN para poder llegar a Ushuaia. Mientras no pierda la marca Ugly Discos, todo bien”, explica Nekro, el ex Fun People.

Cuenta esta leyenda indie, que el solista low fi Adrián Paoletti se recorrió a pie todas las disquerías de zona sur promocionando “de onda” a una bandita que debutaba por entonces y lideraba un tal Patricio Rey. “Te dejo este cassette de la banda y si te gusta, comprá los discos llamando a este teléfono”, les decía a los disqueros. Una década después, Skay le devolvía el favor al elegir a Paoletti como revelación del año por un disco que había grabado en su casa con una portaestudio: ser independiente es también sinónimo de “hecho en casa”.

“Hacerse de abajo” aporta credibilidad aunque no sea garantía de calidad (¡ojo!). Y es un comodín a la hora de negociar con una multinacional. El contrato millonario de La Renga es una prueba. Junto con Catupecu Machu, ambos empezaron con la suya y ahora demuestran hasta qué punto se puede ser independiente dentro de una multinacional sin perder ni principios ni control sobre sus discos, porque siguen siendo “los mismos de siempre”. Para El Otro Yo, la cuestión es compleja y la independencia es una doctrina. Dice Christian Aldana: “Los Redondos nunca contaron en una nota cómo son los engranajes para hacer un disco autogestionado. Aprendimos más de los yanquis Fugazzi que de Los Redondos. Ahora queremos enseñarles a todos que se puede hacer discos sin ayuda de nadie”. Hoy, en el rock, “la música que escuchan todos” es, como diría el Indio, “un puto negocio del corazón”: ese egoísmo heroico de ser libre, sin deberle nada a nadie...y ganar. Acaso esta autogestión de hoy sea tan exitosa porque refleja ese deseo de que no nos roben más, ni a artistas ni a fans. La necesidad de que al menos el rock sea incorruptible.

1- M.I.A.
Primer grupo autogestionado de Argentina (1976) En una casa de Villa Adelina, la familia de Lito y Viviana Vitale fundó la cooperativa Músicos Independientes Asociados (21 personas). El tercer vinilo, Cornostipicum, se editó gracias al pago por adelantado de 4000 fans postal y lanzaron el primer álbum triple de la historia del rock nacional, Conciertos. Por su sello UORMO, debutaron Los Redondos.

2- SUMO
Silly Records. El debut autogestionado de Sumo (1983) “Como a ninguna compañía le interesaba Sumo, junté una guita y los hice grabar en el estudio El Jardín. Se hicieron sólo 500 copias y al sello le pusimos Silly”, cuenta desde Traslasierra (Córdoba), Timmy McKern, culpable de que su amigo Luca Prodan llegara a la Argentina y responsable ejecutivo del mítico “Corpiños en la madrugada”. “Después, Sumo grabó en una compañía grande (CBS), pero cuando murió Luca y yo me quedé con Las Pelotas, volvimos a lo mismo: nadie quería a los Doors sin Morrison”. En 1991, Timmy reflotó Silly (Ahora con CUIT), donde reeditó Corpiños..., rescató grabaciones inéditas de Luca Prodan (los valiosos Time Fate Love y Beautiful Losers) y editó los ocho discos de Las Pelotas. Las ganancias dieron para construir un estudio y ahora se largaron a producir bandas como La Chivilco y Cabeza de Chola.

3- MELOPEA
Litto Nebbia, el primer solista independiente. El cantante del primer himno nacional rockero “La balsa”, fue el primer solista en armar sello propio, el proyecto Melopea. “Quería cumplir el sueño de todo músico: tener estudio propio y un sello donde editar lo que se me antojara... y lo logré”, cuenta hoy que su sello atesora toda su obra completa (casi 50 álbums). “La desventaja de ser independiente es que en nuestro mercado mafioso hay competencia desleal y envidia”.

4- REDONDITOS DE RICOTA
De Gulp! al récord de convocatoria en River (1985-2001). “Cuando batís todos los récords de la historia del espectáculo nacional, te permitís correr riesgos sabiendo que cualquier cosa te mejora” decía el Indio Solari al Sí! En su última entrevista. Precisamente, para llegar a conseguir esa marca (140 mil almas desparramadas en dos estadios River, abril del 2000), Los Redondos corrieron con el riesgo desde el vamos. Para empezar, aprendiendo el modus operandi de la cooperativa M.I.A. donde, como hoy admite Esther Soto, “se le pasó la antorcha a Poly” de lo que se puede y debe hacer desde la autogestión total. De hecho, Gulp! (1985, debut redondo) fue grabado en los estudios Tubal (propiedad de los M.I.A.) y llevaba la signatura de UORMO, un subsello de la cooperativa pionera.

Inclusive Lito Vitale (invitado en varios discos de la trouppe ricotera) no sólo tocó teclados, sino que fue técnico de grabación. “Demostramos que podemos hacer una producción independiente y grabar. Porque si un productor quiere ocuparse de Patricio Rey en grabaciones o en lo que sea, está invirtiendo una cantidad. Y para resarcirse de lo que invirtió deberá vender a Patricio Rey de alguna manera que no tiene absolutamente nada que ver con lo que Patricio Rey quiere hacer” explicaba por entonces La Negra Poly.

Luego de Gulp!, la fórmula se aceita, los discos venden y las audiencias se multiplican en forma progresiva y proporcional al hermetismo del grupo. Y consigue un fenómeno que es único en el mundo: romper records de boletería hasta ser el grupo más convocante sin rendir cuentas a nadie más que ellos mismos.

5- CATALOGO INCIERTO
Catálogo incierto y la esquina del infinito (1985-1989). Antes de que se convirtieran en la fuente de inspiración del rock barrial de los 90, las esquinas porteñas supieron ser (aviso en el Sí! De por medio) el lugar ideal para comprar el primer casete de Todos Tus Muertos (Noches agitadas en el cementerio), Los Corrosivos, Mimilocos y al propulsor del sello, Daniel Melero. “Se parecía más a un tráfico ilegal que a un sistema de mercadeo. Nunca pensé en reeditarlos por respeto a los que estuvieron atentos en el momento”.

6- MENTES ABIERTAS
La cooperativa hardcore (1992). A principios de los 90, haciendo caso a la ideología straight edge (nada de alcohol, drogas y sexo promiscuo) impuesta por los legendarios yanquis Minor Treta, surgió la escena que se hizo llamar Buenos Aires Hardcore. Desde el barrio Catalinas (La Boca), bandas como D.A.J (o Diferentes Actitudes Juveniles), N.D.I. ( o No Demuestra Interés) y E.D.O. (Existencia de Odio) unieron sus fuerzas en el compilado Mentes Abiertas: la Verdadera Invasión, el primer manifiesto generacional del hardcore porteño, donde curiosamente debutó 2 Minutos. Aunque para 1996 la escena estaba disuelta, sirvió para que Fun People y El Otro Yo tomaran nota.

7- SUAREZ/ESTUPENDO
Sonoridades Amapola (Estupendo) y F.A.N (Suárez): nace el “indie” (1994). Ahorrando monedas en una botella vacía, Rosario Bléfari y cía, debutan con Hora de no ver, un disco de canciones fatto in casa con instrumentación rústica. El mismo año sale Bistró Málaga, un discazo de techno pop donde los de Banfield recibieron aportes paternos. Los sellos comenzaron a editar a otros (Paoletti en F.A.N.; Melero en Sonoridades) a la vez que los electrónicos se autogestionaban (Carola Bony, Fantasías Animadas) para difundir una música que a ninguna discográfica mainstream le interesa. Varios grupos “alternativos” fundaron la cooperativa Plot! Que luego se transformaría en Indice Virgen. El sello indie dirigido por el compositor de Entre Ríos que transformó en tendencia el “pop melancólico de portaestudio”. Hoy, Kim, Pablo Krantz, Cineplexx y otros suman a este movimiento.

8- FUN PEOPLE
Fun People llega a grabar con Steve Albini, productor independiente top (1996-1999). “La independencia no es un medio ni un fin: es todo”. Boom Boom Kid, el “Nekro” de Fun People, es el responsable de Ugly, la marca por la que salen sus discos y los de bandas peruanas (G3), americanas (Los Crudos), australianas (Hard-Ons), fanzines y libros de poesía. Como un verdadero militante, lanzó (al frente de Fun People y junto a She Devils) El aborto ilegal asesina mi libertad (1996), simple vinilo. “En su momento nadie lo quería”. Es ridículo, no lo saques, me decían. Y ahora está agotado”, cuenta. En 1999, en medio de una gira norteamericana, grabó The Art(e) of Romance (1999) con el productor top Steve Albini (Pixies, Nirvana, Led Zeppelín) que trabajó casi “de onda” dadas las características autogestionarias del grupo.

9- EL OTRO YO
La gira interminable (2001) “El valor agregado de la independencia es la libertad. Nuestro primer video clip fue de un tema que se llama Hombre de Mierda (1995) y no creo que lo hubiéramos podido hacer en una multinacional” dice Christian Aldana sobre la bondad que más aprecia de la autogestión. La historia dice que los de Temperley son el tercer grupo independiente en llegar a Obras (después de Los Redondos y La Renga, que en 1994 todavía lo eran) y además le adjudica el mérito de haber consumado la gira más grande del rock nacional: 43 fechas de marzo a junio de este año, celebrada con un segundo desembarco en Obras. Gracias a un convenio con Surco (filial de una multinacional), este año también giraron por Estados Unidos.

10- LOS PIOJOS
La masividad y El Farolito (1999) Andrés Ciro todavía recuerda aquel show en Dr Jeckyll (4/96) donde un “mono” de cada una de las multinacionales acechaba en busca de una firma. “Al día siguiente, en la oficina de nuestro manager (Pocho) había un desfile: ¡Parecía un remate!. Y aunque ofrecían una millonada, no nos convencía para nada el contrato: por cinco discos, a diez años” dice el cantante. Finalmente, optaron por asociarse con la distribuidora DBN, editar su disco más exitoso (Tercer Arco, donde descansan los hiper-difundidos “El Farolito” y “Verano del 92”) y luego de otro disco más (Azul), volvieron a lloverles ofertas. En vez de ceder, prefirieron hacerlo por su cuenta y fundar El Farolito Discos, una discográfica propia a nombre de músicos y manager.

-¿Por qué independientes?
Porque era un desafío. Desde los primeros tiempos de la banda tuvimos la política de no transar. Al principio era negarnos a tocar en lugares donde te hicieran vender entradas. Ahora pasa por intentar que la mitad de la entrada no la ocupe Coca Cola.

-¿Los fans le reclaman que sea así?
Creo que a la gran mayoría no le interesa si ponemos o no un logo de Quilmes en el bombo de la batería. Pero a nosotros sí, aunque por ahí ese esponsoreo nos facilitara el costo de los traslados en una gira, por ejemplo. Estaría bueno tener más llegada en el exterior, pero no por eso nos vamos a hipotecar.

-¿Tienen un precio Los Piojos?
A esta altura, no creo. Nos costó mucho llegar a donde estamos. ¿Para que vamos a atarnos a los planes promocionales de otros por unos mangos más? Lo más atractivo de la independencia es que es un sueño realizable.

TOP 5 INDIE

Corpiños en la madrugada/ Sumo / 83:

Cruda Polaroid de la banda que importó el post punk a Argentina

Octubre/ Redonditos/ 86:

Emblema independiente: la tapa y sus rotas cadenas; la mofa al pop oficial.

Mundo/ El Otro Yo/ 95:

Más que barrial, barroso; más que visceral, intestinal. Catarsis terminal.

Quemado/ Pez/ 96:

El calvario particular de Ariel Minimal. Rock porteño y estresado.

Montevideo/Estupendo/ 97:

La puesta al día de la electrónica argentina experimental. 100% otoñal.

  

 

10/1998 | PETO y RULO, desde la Ciudad Prohibida