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Suplemento VÍA LIBRE. La Nación. 13/06/2003

RADIOHEAD Y LOS REDONDOS
EL JUEGO DE LAS COINCIDENCIAS

Ya se escuchan los gritos en el cielo: ¡¡¡¡¿Que si hubiera una banda argentina de rock similar a Radiohead ésa sería los Redondos?!!!! Pasen y vean.

Unos y otros son grupos de músicos con estudios universitarios, intelectuales, que tuvieron o aun mantienen cierto compromiso político, preocupados (o interesados, no más) por la existencia, el universo, el ser humano y, cada tanto, el amor en cualquiera de sus formas. De eso se trata Hail To The Thief según las palabras del mismo Yorke y de eso también tratan OK Computer, Kid A, Amnesiac, Ultimo bondi a Finisterre y Momo Sampler.

Y las dos bandas hablan de ello casi con el mismo lenguaje: androides, paranoia, el mundo moderno, la clonación, los caminos que ha tomado la humanidad, la ingeniería genética (qué interesante podría ser una conversación entre dos fanáticos confesos de este tema como Thom Yorke y la Negra Poli), las metáforas literarias, el cuidado de la palabra, el rock que descubrió la computadora y se enamoró de ella, el riesgoso giro sonoro, la oscura visión del mundo que los rodea, la mutación de última generación de sus composiciones, los fans que piden que vuelvan a grabar canciones simples para tararear y como respuesta lo más cercano que obtienen es There There o Una piba con la remera de Greenpeace...

El guitarrista Ed O´Brien dijo en una entrevista, dos meses atrás: "Yorke escribe las canciones solo, nos trae los demo en un CD, lo escuchamos por unas semanas y deducimos qué es lo que podemos contribuir. Nos encontramos, hacemos algunos arreglos y nos vamos al estudio a grabar el disco". El método calcado que durante años lleva adelante el duo creativo ricotero (Skay y el Indio, en este caso, dos en la sola cabeza de Patricio Rey).

En el momento de máxima exposición de la banda Yorke se negó a editar un corte de difusión y ni siquiera accedió a realizar un videoclip para las cadenas de TV (en el Primer Mundo, el sacrilegio mismo). ¿No suena conocida la historia?

  

 

10/1998 | PETO y RULO, desde la Ciudad Prohibida