Tiene MOMO un rictus de seriedad en su
rostro que puede atribuirsele a su origen.
MOMO
es descendiente directo de CAOS (abismo del que todo
habría de surgir) y su madre fue NYX (la noche).
¿Qué
se puede esperar de quien pasó su infancia divina
entre hermanos como ERIDE (la discordia), MORO (el destino),
TANATO (la muerte) y APATE (el engaño)?
Veamos
-preguntó Zeus-, ¿qué puedo esperar
de tí? MOMO, todavía un niño,
miraba sorprendido a Zeus sin alcanzar a comprender
por qué, quien todo debía saberlo, aparentaba
ser tan ignorante y, mientras restregaba sus mocos por
las barbas del gran dios, respondió: - No te pediré
propina los domingos.
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| La
leyenda mitológica cuenta que MOMO, fue elegido
como juez para resolver una disputa que mantenían
los dioses Hefestos (dios del fuego),
Hades (dios de los infiernos)
y Atenea (diosa de la Inteligencia
y la guerra), quienes habían diseñado,
respectivamente, un hombre, un toro, una casa, y alardeaban
de haber alcanzado la perfección, cada cual con
su invento.
Momo
indicó a Hefestos que a su hombre
le faltaba una ventanilla en el costado izquierdo, para
asegurar un acceso inmediato al corazón, en caso
de urgencias. Mostró a Hades la inconveniencia de que su
toro tuviese los cuernos a ambos lados y no en el centro,
lo cual le resultaría más eficiente en
sus acometidas. Y por último le advirtió
a Atenea, que a la casa
le faltaba una cualidad de gran importancia: la movilidad,
pues en caso de sufrir la presencia de un vecino indeseable,
entrar en guerra o ser víctimas de una plaga;
no tendría donde ir.
MOMO
personifica la crítica jocosa, la burla inteligente.
Habitualmente se lo representa vestido de arlequín,
escondido tras una máscara y acompañando
cada una de sus manifestaciones con una vara terminada
en forma de cabeza de muñeco, símbolo
de la locura.
Apenas
interviene en los relatos mitológicos porque
el sarcasmo no era precisamente una herramienta literaria
en tiempos de los dramaturgos griegos y actualmente
los escritores contemporáneos tienen hacia la
mitología griega sólo una visión
heroica e historiadora.
En
fin, MOMO ensalza el sentido del humor y la capacidad
inventiva, y la ¿vergüenza? de simbolizar
a la locura y jugar con ella. |