Fuente:
Revista Rolling Stone Edición Especial: "HITS DEL
ROCK ARGENTINO"
EL
INDIO HABLA DE LAS LETRAS
JiJiJi
es una de las varias canciones de Oktubre, el segundo y emblemático
disco de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que pintan -con
un poder evocativo que se muestra indeleble- el clima veloz, entre
fiesta dark y fiebre paranoica de mediados de los 80.
El
ritmo galopado de sus estrofas, con cierto aire soviético
- tanto que se la conoció como "Kasastchok"- acentuado por las exclamaciones de ¡Chernobyl!, al final se libera en un
estribillo tan certero como irresistible: el ya mítico "No
lo soñéeee..."
JiJiJi
se independizó de su entorno hasta cobrar vida propia convirtiéndose
en el tema con el que el grupo acostumbra a cerrar sus recitales
y desatar así "el
pogo más grande del mundo", según palabras de Carlos El Indio
Solari.
Sin
embargo, el mismo Indio Solari no se manifiesta particularmente
conmovido por este tema ni por ninguno de los otros dos temas (La
bestia Pop y Un poco de amor francés) elegidos por la Revista
Rolling Stone como Hits del Rock Argentino. "Sé la significación que
estas canciones tienen para la gente, pero mi relación de
sincronía con el gran público es muy pobre. Imagináte
que yo era de la opinión de no editar "Mi perro dinamita"
por ejemplo... Y aunque las disfruto mucho no las elegiría
nunca como las tres canciones que más me conmueven o más
me importan o más me significan de todas las que he hecho".
A
pesar de todo, Solari aceptó hablar sobre ciertos detalles
específicos de las letras de sus temas, no sin antes hacer
algunas aclaraciones: "A
mí no me resulta fácil hablar de las canciones, no
creo que uno elija esa forma de escribir para luego dar una
especie de folleto explicativo. Lo que uno hace es generar pequeñas
pistas en un recorrido que va a hacer el que lo escuche. Cada estrofa
tiene como un par de mojones donde una historia posible se desarrolla,
pero una vez que se publica y la gente lo consume, elucubra y piensa
a partir de eso, los motivos por los cuales uno generó algo...
prácticamente dejan de tener poder".
JIJIJI Indio: Para mí
es un poco la paranoia de la droga. No lo llamaría de la
experiencia con las drogas -que en este caso tiene otra pretensión-
sino que está hablando simplemente de cuando alguien está
a la deriva dentro de esa situación.Independientemente de
lo que la gente haya interpretado para mí se trata de la
paranoia, aunque recordemos que "cuando uno está paranoico"
no quiere decir que no te estén siguiendo.
"No lo soñée...", "En este film..." habla como de una película,
parece el típico psicópata que está viendo
la película de él mismo en circunstancias en que todos
los valores, el prestigio poético de cada palabra, tienen
que ver con el estado de paranoia que te dá la cocaína,
un estado muy reconocible por otra parte.
Y
sobre el título... para mí el título es muy
significativo. Porque Ji-ji-ji
es una risa
medio perversa, marca una bidimensionalidad, es como que todo lo
que está diciendo no es ninguna afirmación. Porque
si tenemos el cuchillo sobre la mesa, es simplemente un cuchillo,
no es bueno ni es malo; la cocaína es una cosa, no es la
culpable de nada...
Yo estoy hablando de la psicopatía,
de la paranoia, de todos esos males del promedio de la cultura rock.
Porque esta cultura ha pasado por diferentes etapas como cualquier
cosa que nace, se desarrolla, crece... se remata. Hubo momentos
de plenitud, de euforia, de politización, de bajón,
de introspección. Todo eso ha pasado casi como un pulso vital
y yo creo que las canciones que uno hace -aunque no quiera o aunque
lo haga mal- dan como una pintura de cómo se vivían
ciertas cosas en cada momento.
Suele
decirse que ésa es una sensación característica
de una etapa de la década de los 80 en la Argentina, durante
la cual tomar cocaína, al menos en ciertos círculos,
resultó casi una exigencia social. Justamente, al comienzo
de la cultura de las drogas ésta era una experiencia no ordinaria,
inusual, que después pasó a ser todo lo contrario.
Hoy mismo, no hay nada menos inusual que tomar falopa; es como una
cosa para entretenerte en una disco, por ejemplo. No tiene nada
de la significación que tenía a fines de los 60 y
principios de los 70, cuando había una pretensión
de descubrir algo, de encontrarse a sí mismo. La gente lo
sentía así, por más romántico y cursi
que pueda sonar esto actualmente.
LA BESTIA
POP El primer gran hit de Los
Redondos venía propulsado con un contagioso ska en las estrofas,
un estribillo tan suscinto como inolvidable y un leitmotiv de saxo
que se convertiría en coro de estadios. Pero detrás
de se tema pop aparece una de las primeras letras que cuestionaría
al rock desde adentro, algo totalmente inusual en una época
en la que aún estaba presente la idea de movimiento.
Indio:
Ya se empezaban a ver los peligros que tenía transformarse
en una gran bestia pop. Hay una segunda estrofa: "Mi amigo está groggy
sin destilar/pero yo sé que hay caballos que se mueren potros
sin galopar";
que habla de los peligros de la falopa, tiene que ver con todo lo
que recibe la gran bestia pop. Y la última estrofa es
la oferta de la gente: "Voy
a bailar el rock del rico Luna Park/ a atomizar la butaca y brillar
como mi héroe la gran bestia Pop"; dice como que soy capaz de hacer
cualquier cosa ante tu capricho. Toda esa pintura es muy escueta
porque son temas pop, con estrofas cortas y más bien sugerentes.
Quizás
una de las claves de la perdurabilidad del tema sea la ambigüedad
de su letra, que se pone muy de manifiesto en el estribillo: "Vamos a brilla mi amor..." porque allí
se critica algo a la vez que se lo celebra. En la cultura que uno
absorbió la ambigüedad es permanente. Esa cultura siempre
se nutrió de lo demonizado por las culturas oficiales y entonces
uno no puede más que padecer esa falta de revelación
que le indique con certeza qué está bien y que está
mal.
Todo lo que puedo escribir en tercera persona me cabe
a mí como objeto de descripción. Si llegué
a comprenderlo es porque soy capaz de eso. Soy capaz de las peores
miserias de mis personajes y hasta me atrevo a decir -sin dar pruebas-
que de algunas de las virtudes también.
UN POCO
DE AMOR FRANCÉS Indio: Es una canción simple, un rockito,
sin una estructura compleja... Para mí es como la bienvenida
a una piba que no es edulcorada. Porque las canciones de amor suelen
idealizar la cosa de una manera casi de Corín Tellado, y
en realidad, las pibas con las que uno se cruza en esta vida -especialmente
si no se vive en un country, en un mundo de ficción- son
más rapaces, quieren si quieren más, si no no las
engatusás con nada. Son pibas que tienen su mambo, que son
tan pulenta como vos.
A
mí me gustan más las pibas en serio, no las que están
pendientes de algún formato exitoso de la sociedad. Si fuera
joven por ahí me gustaría más Soledad que Claudia
Schiffer.
En
un momento la canción dice que la piba "vino a consolarte".
Eso ya te demuestra que es más poderosa que vos, que estás
de bajón y aparece la maravilla de esa piba con un defecto
o dos, pero que vino a consolarte y está ahí, es de
verdad. Y la prefiero así. Es una especie de reivindicación
a las chicas de barrio. |