Aniversario Revista La Mano.
04/2005
"GULP"
CUMPLE 20 AÑOS EL
INFIERNO SIGUE ESTANDO ENCANTADOR
Hace dos décadas, Patricio Rey y sus
Redonditos de Ricota debutaban con un disco que bien podía haber sido la
meta de toda una carrera en el under, pero apenas si fue el
comienzo. Así lo recuerda CLAUDIO KLEIMAN
"Que lo parió", diría Mendieta, el ladero canino de
Inodoro Pereyra. Se cumplen veinte años de la aparición de Gulp!,
y este tipo de número redondo (ejem) mete un poco de miedo. Sobre
todo en el que escribe, que se dispone a rememorar preguntándose cómo es
posible que ya hayan pasado los veinte años en cuestión. Por si hay algún marciano leyendo esto, cabe recordar
que esta onomatopéyica denominación corresponde al LP debut de un grupo
surgido en La Plata con un nombre aún más extraño, Patricio Rey y sus
Redonditos de Ricota, grabado durante noviembre y diciembre de 1984 y
aparecido durante los primeros meses de 1985, en una tirada limitada que
sus propios integrantes llevaban personalmente a las pocas disquerías
que aceptaban venderlo. Si algún otro no tan marciano -pero, quizás, muy
joven-, se está preguntando qué quiero decir con eso de LP, hay que
recordar que en esa época, la música venía envasada en unas piezas
circulares de vinilo negro de unos treinta centímetros de diámetro
llamadas long plays (en castellano, larga duración). Un nombre que a esta
altura, teniendo en cuenta que albergaban unos veinte minutos por lado
-sí, la música venía impresa de ambos lados, y había que darlos
vuelta-, resulta poco menos que irónico, si pensamos en la duración de un
CD, que es aproximadamente el doble; y ni hablar de los archivos MP3. La
cuestión resulta todavía más sorprendente al recordar que los
Redondos ya llevaban diez años como grupo (aunque con una formación con
permanentes cambios), cuando llegaron por primera vez al disco. Una
situación casi impensable hoy en día, en que no esextraño que una banda
tenga material grabado aún antes de presentarse por primera vez en vivo.
Pero los Redondos se tomaron su tiempo. Habían tenido oportunidad de
conocer -y rechazar- los ofrecimientos de algunos productores top del
momento, como Oscar López, e incluso de ingresar por primera vez a un
estudio de grabación para realizar un demo con miras a una posible
edición por parte de un incipiente sello independiente. Ese proyecto,
dirigido por Marcelo Morano y Fernando Basabru, se proponía
capitalizar buena parte del talento que brillaba en los pubs durante
aquella época de fines de la dictadura y primeros años de la democracia, y
aún no habían sido firmados por ninguna grabadora de las grandes. Entre
ellos, Miguel Abuelo (cuyo álbum solista quedó postergado por el éxito de
los Abuelos de la Nada) y el Fontova Trío, que llegó a editar su álbum
debut -donde participaba Skay como invitado-, en ese sello, llamado Discos
Kryptonita, que tuvo vida fugaz.
Los Redondos registraron cinco temas en los ya
desaparecidos estudios RCA, que tuvieron cierta difusión radial,
especialmente en FMR -la FM de Radio Rivadavia-, cuyo director era el
propio Marcelo Morano. Las canciones que hasta hoy no han tenido
edición oficial, aunque fueron extensamente pirateadas-, eran
Nene, nena, Mariposa pontiac, Un tal Brigitte Bardot, Pura suerte y
Superlógico. Pero al Indio, Skay y Poli tampoco les convencían las
condiciones propuestas, que implicaban entre otras cosas atarse a un
contrato de varios años, y maduraron una decisión con pocos precedentes
dentro del rock. Editarlo ellos mismos en producción independiente, con
dinero proveniente de un pozo que iban separando de los ingresos
provenientes de sus numerosas actuaciones en pubs.
Justamente, para saber cómo era ese asunto de editar un
disco, recurrieron a los consejos de la gente de MÍA (una agrupación que
contaba en sus filas a Lito y Liliana Vitale, Alberto Muñoz y Juan Del
Barrio, entre otros), quienes no sólo editaban sus discos en forma
independiente, sino que tenían su propio estudio de grabación, Tubal.
Hacia allí fueron los Redondos a registrar lo que sería su primer
disco, con Lito Vitale en el doble papel de técnico de grabación y
tecladista invitado. La formación del grupo se había estabilizado
durante 1984, con el ingreso de Tito "Fargo" D'Aviero -que provenía
de la Hurlingham Reggae Band, el grupo paralelo de Luca Prodan-, en
guitarra (reemplazando a Rodolfo Gorosito), Willy Crook en saxo (que
reemplazó al "Gonzo" Palacios, muy absorbido por sus obligaciones con Los
Twist, en esa época en pleno apogeo), y "Piojo" Ábalos en batería
(reemplazando a Alejandro Pensa), que se sumaron a "Semilla"
Bucciarelli en bajo (que había ingresado el año anterior), y por supuesto,
Skay Beilinson en guitarra y el Indio Solari en voz. Los invitados, además
de Vitale, fueron Palacios en saxo -que se sumó a Crook para armar la
sección de vientos- y un coro femenino integrado por "Laura, Claudia y
María". Ellas eran Laura Hutton, la mujer de Gorosito, que también había
integrado el grupo durante un breve período; Claudia Puyó, con quien
recorrían el mismo circuito de pubs, y María Calzada, la mujer de Pipo
Lernoud, director de Expreso Imaginario, la primera publicación que
albergó a los Redondos en sus páginas. También aparecía Poly con el
crédito de "ingeniería psíquica", frase que se utilizó para definir su rol
durante aquellos años. La tapa fue realizada por Rocambole, artista que ya
en esa época era casi una leyenda en La Plata, por haber sido el factótum
de La Cofradía De La Flor Solar. Él y su equipo de trabajo armaron
artesanalmente una por una las tapas de esa tirada inicial. "Pasamos un
rodillo con tinta de grabado y aplicamos serigrafia con las letras en
plasticola de color", explicaba con respecto a la técnica utilizada.
La lámina interna (que no fue reproducida cuando el disco se reeditó en
CD), incluía una nota del COMFER dirigida al director de una emisora de
radio, comunicándole "la prohibición para los medios de radiodifusión del
cantable titulado Criminal Mambo", explicando que "la letra de
dicha pieza musical es de contenido grosero y burdo, además de su
carencia de creatividad y sentido artístico, utilizando la obscenidad
y el mal gusto como medio de entretener al público".
Una buena muestra de
la incesante creatividad de la dupla Beilinson-Solari, compositores de la
totalidad de los temas, es que del repertorio incluido sólo había una
canción, Superlógico, de las cinco que habían grabado en el
demo
inicial (en una versión diferente, ya que en el demo los coros
correspondían a las Bay Biscuits, un grupo femenino donde
participaban Viviana Tellas, Fabiana Cantilo e Isabel de Sebastián).
Además, durante aquellos años que precedieron al disco, los Redondos
dejaron atrás varios repertorios, la mayoría de cuyas canciones
permanecen aún inéditas. El que finalmente llegó a su disco debut, era un
repertorio fogueado en innumerables actuaciones en pubs como La
Esquina Del Sol, Stud Free Pub, El Depósito, Látex, cuando el show comenzó
a centrarse más en lo musical y el grupo -con su formación estabilizada y
shows prácticamente todos los fines de semana-, se convirtió en una
aceitada máquina de rockear. De los once temas incluidos, prácticamente
todos han pasado a convertirse en verdaderos clásicos, y durante años, la
aparición en concierto de cualquiera de ellos provocaba el delirio
dentro del público ricotero. Hay uno especialmente, La bestia
pop, que además de constituirse en el primer hit redondo y un
auténtico himno, también inauguraría una visión sin precedentes en
nuestro rock. Propulsado por un ritmo de ska en las estrofas, que se abría
para dar paso en el estribillo al inolvidable "a brillar mi amor", y una
melodía con cierto tinte oriental (otra característica indeleble de la
música redonda) llevada por el saxo -que más adelante se convertiría en
coro de estadios-, La bestia se atrevía a cuestionar el rock
desde adentro, a la vez que celebrar sus glorías. La mirada era a la vez
crítica y épica, una llamada de advertencia y una arenga fiestera. En
realidad, esa visión ambivalente sobre el rock y su mundo ya había sido
inaugurada en Nene, nena, que imaginaba una vieja estrella de
rock a quien ya no le importaban sus ideales en aras de cobrar su
"jubilación".
Gulp! sería el inicio de una discografía
impecable, que luce como un diamante solitario en la historia del
rock local (y con pocos paralelos incluso en el ámbito internacional).
Diez álbumes publicados en quince años (el último sería Momo sampler,
en 2000) que marcan una línea evolutiva sin concesiones a través
de la colaboración artística entre el Indio y Skay. Ni álbums en vivo, ni
disco de covers, ni acústico de MTV, ni recopilaciones de éxitos para
liquidar un contrato discográfico. Sólo jamón del medio. Nuevos álbums con
nuevas canciones, siempre distintas, siempre vibrando al compás del pulso
de los tiempos. Nos acostumbraron a esperar cada nuevo disco con ansiedad,
deseosos de destapar esa caja de sorpresas que siempre sorprendía,
comenzando desde el arte y siguiendo con cada una de sus ocurrencias
líricas y musicales, que tratábamos de desentrañar como mensajes en clave,
con noticias de este mundo y otros posibles. Probablemente esa sea una de
las razones por las que, veinte años después, seguimos hablando de
Gulp! .
GULP! EXPLICADO
Para hablar del disco, la mejor conmemoración de este
vigésimo aniversario de Gulp! es la palabra de los propios
protagonistas, especialmente teniendo en cuenta que, en años
posteriores, el Indio se negaría a entrar en detalle sobre el
contenido de sus canciones. Sin embargo, cuando a mediados de 1985 me
reuní con el Indio, Skay y Poli para realizar una nota para la revista
Cantarock, Solari inicialmente se resistió a analizar sus temas, pero
terminó accediendo. Esto es lo que decía el Indio de aquel histórico
primer á lbum:
"El disco es consecuencia de tocar. Cuando empezamos a tener
continuidad, separábamos un poco de cada actuación para un pozo que
destinábamos a la grabación. La grabación la encaramos en forma
independiente porque era la manera en que nos sentíamos más cómodos,
y además todas las decisiones las manejamos nosotros. El disco anduvo
muy bien, se agotó la tirada inicial, aunque tuvo muy poca promoción y
se vende sólo en algunas disquerías. Y si bien no queremos dar una fórmula, es bueno saber que un grupo que puede venderle su disco a mil
personas, ya está en condiciones de hacerlo. La elección de los temas
no fue fácil, había muchísimo material. Mucha gente nos pedía el
poutpurrí con los temas viejos, pero algunos de ellos ya los
grabamos en un demo que fue bastante escuchado por radio. No me gusta
explicar los temas, porque me fascina la lectura que hace el que lo
recibe, en la recreación está el verdadero juego de todo esto. Lo
que trato de hacer es que a la gente le llegue la posibilidad de
recrear sensiblemente elementos poéticos que sean descriptivos de
sensaciones -aún de ficción- posibles para su propia inquietud.
Barbazul versus el amor letal: Es un mundo donde hay una especie
de pugna entre unas mujeres actualizadísimas -con pezones radioactivos-
y un dios prisión, feliz prisión. Es como que aparece la gloria de lo
femenino: "sonrisas pillas, manzanas firmes". Podría ser una continuación de Superlógico, que es quizás más clara. Y también habla
del límite de esa gloria, ya cuando "viejas feas como monos" manejan
todo. Pero es importante decir que las canciones son pura forma -que es la
música- y casi pura forma -que es la poesía-, aunque en última
instancia la poesía inevitablemente dice algo, pero eso recién se
completa en el caso mío, que soy también cantante con una gestualidad,
que muchas veces le agrega un rasgo de ironía. Si a una frase que parece
medio fascistoide le agregas un ademán medio homosexual, cambia la cosa.
Ñam fi frufi fali fru-. Es más clara, habla de una relación
donde la señora bebe de más, y le dice cosas. En vez de decirle
papito, le dice nene sifón. Casualmente ese tipo de letras van con los
rocanroles, que están asociados a cosas más directas de vida, notan de
ficción.
La bestia pop: Es como una joda a nosotros mismos, y
al medio, pero no hay una ironía malsana, es simplemente un chiste.
Y de acuerdo a como venga la noche, uno puede estar incitando a "brillar,
mi amor", o eso mismo se transforma en algo irónico.
Roto y mal parado: Tiene poca letra. Son
frasecitas, y es la música lo que da el clima.
Fierre el vitricida:
Es una anécdota, aunque Pierre asegura que no rompió el vidrio.
Pero más que nada, el gordo Pierre es uno de los personajes del rock en
Argentina, que merecía estar en un twist. Se ha ganado un espacio,
es un productor que ha estado desde los comienzos del rock, y aún sigue
riendo, y tosiendo. Y de tanto en tanto, la gente sospecha que rompe
algún vidrio.
Unos pocos peligros sensatos: Se llamaba
Golpe de suerte, pero lo tuvimos que cambiar porque Moris tenía un tema con ese nombre. Golpe de suerte es un deseo, una cosa
con la que muchas veces queremos coronar todo esto, un buen deseo. Y
cuando la gente lo grita, están aceptando ese deseo, y a la vez devolviéndoselo a uno.
Yo no me caí del cielo: Está claro. Hay muy
pocos en el rock que se han caído del cielo, pero también hay muy
pocos que lo aceptan. El rock ha sido muy ambicioso, pero eso se confunde
a veces con lo pretencioso. Parece ser una justificación de un
tipo, un cantante de rock, que le está cantando a una chica que quiere, y
le dice que a pesar de que "hay mucho olor a gato", él no se cayó del
cielo, no es quién para enjuiciar esa situación. Si me seguís
queriendo, no está todo tan mal.
Te voy a atornillar: Habla de esa necesidad
-esa pulsión- de hacerle cosas al objeto querido. "Te quiero mucho", "te
espumo mucho", "te asfixio mucho", est á todo mezclado, hay un
amor que es tan dañino como hermoso, y todo es exultante. Hay
alguien que te dice que "te quisiera saltar", y te va "a herir un poquito
más", o que "te asfixia mucho" pero "te quiero mucho". Pero no es un
reclamo, ni es agresiva, sino que hay una comprensión del amor que
involucra todo esto con comodidad, con naturalidad. El amor, o la pasión, o la muerte, son así , involucran todo eso junto y debemos
aceptar que es así para poder disfrutarlo.
El infierno está
encantador: Está dedicado a la gente. La frase pivot, que resume
todo lo demás, es: "voy a salvarte esta noche". Nada de papos,
ninguna historia, esta noche yo te como el dolor, no sé cómo voy a
hacer para quererte pero esta noche tu dolor va a desaparecer porque
te quiero mucho, a tal punto de que este infierno en el que estamos
viviendo está encantador, porque las cosas son así.
Criminal mambo: Es un grito, al í no entra más nada. La letra está en comunión con la música, sólo repite
"es un criminal mambo", que empieza susurrando y termina con un coro casi
operístico. Inclusive hay una parte que es un seudo-italiano, y la gente
responde mucho frente a una frase que dice algo como "sólo copio la
mía lezione", y ese es un ejemplo de cómo una canción se modifica en
el contacto con quienes la escuchan. Yo la enfatizo de una manera
diferente al ver cómo eso resuena en la gente, ellos parecen entender
que si todo es un criminal mambo, sólo copio mi propia lección, o sea,
me abastezco de mis propias verdades, hago la mía.
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