LOBO SUELTO
(Del Cielito, 1993)

 

 

 

 

Voz:   Lo Indio Moulinex
Guitarra: Herr Professor Beilinson
Bajo:
El trompita Bucciarelli
Batería:
Walter "arcano" Sidotti
Saxofón:
Herodes Dawi

Teclados: Guillermo "Dedos Brujos" Piccolini en                  "Sorpresa de Shangai" y "Caña seca y un                  membrillo"
Violín-Blueczarda:
Sergio Poli en "Espejismo" y
"Un ángel para tu soledad"
Susurros:
Barry Brodsky en "Lavi-rap" 

Surfing channel a cargo del grumete midi: Hernán Aramberri

Ingeniero de Grabación: Mario Breuer y Barry                                         Brodsky
Desde el Burladero:
Gustavo Gauvry, Guido                                  Nisenson, Marta, Cacho,                                  Negro Vargas, Diana                                  Maravilla, Claudio Kleiman, el                                  niño Herrera, Piojo Ávalos, el                                  Soldado, Murray Broadway y                                  Adrián Rivarola.

Soldadoras de corazones: Poly y Heidi
Visiones:
Rocambole, Semiya y Meroyuela

 

 

 

 

 

 1.

 Invocación

 

2.

 Rock para el Negro Atila

 

3.

 Sorpresa  de Shangai

 

 4.

Shopping Disco Zen

 

 5.

 Un ángel para tu soledad

 

 6.

 Buenas Noticias

 

 7.

 Susanita

 

 8.

 Capricho Magyar

 

 9.

 Espejismo

 

 10.

Gran Lady

 

 11.

La hija del fletero

 

 12.

Lobo caído

 

 13.

Sushi

 

 En el principio fue la compasión y el principio es la mitad de todo. A partir de entonces ciertas mentiras dieron vergüenza. Sucedió así: una gloria mucosa cayo del cielo y allí donde cayo se alzaron la carne del lobo y la del gemelo enrulado con hechuras de cosa humana. Sobre esta tierra mansa reino entonces el germen verdadero de la muerte con la dulce sangre en sus fauces. Desde ese momento el nuevo diablo fue seductor solo para la inocencia y vistió la piel de lobo diciendo:

"Corderito, soy el miedo que te muerde cuando la muerte baila sobre tus cuadriles perfumados. Cuando olfatea tu carne tibia de fetiche, de ídolo adorado que no besó la cola del primer Satán, porque nunca dejo de recordar que el sufrido viejo también fue un ángel.
Corderito... no es bueno mantener al lobo hambriento (terminas con el corazón en la boca te lo digo yo, ji-ji). Vos, corderito, multiplicaste la crueldad durante milenios. No tuviste compasión. No hiciste uso del movimiento del alma que nos hace sensibles al mal que padecen los demás.
Querido corderito... a partir de ahora perderás tu inocencia, pero no temas, la perdida de la inocencia traerá belleza a tus ojos. Recién ahora podrás mirar la naturaleza con melancolía. Este lobo hechicero que soy, subirá al cielo consumido por tus palabras. Te dejare las sobras, y aunque es verdad que hay un mundo en ellas, ascenderé con la esperanza de que no te pruebes la piel que yo gaste. Porque... corderito... !Aquí es el mas allá!"

PD: El próximo diluvio te vuelvo a ver.

Siempre tuyo, Lupus El Lobo